domingo, 25 de abril de 2021

VIAJE INICIÁTICO A LAS RAÍCES DEL BLUES

Esteban Linés

La Vanguardia, 24/04/2021

El legendario musicólogo Alan Lomax narra en 'La tierra que vio nacer el blues' sus apasionantes periplos al Delta del Mississippi en los años 30 y 40

Alan Lomax es un ya un legendario etnomusicólogo y folclorista  que aparte de su ser un incansable investigador de aquello que consideraba que valía la pena, difícilmente se echaba para atrás. Su leyenda está sólidamente sustentada en su trabajo pionero, en su aportación a la colectividad , además, en un modo de plasmar su trabajo, su búsqueda y sus hallazgos habitualmente brillantes, cuando no fascinantes.

Trabajo pionero y sin fronteras como pudieron comprobar muchos aficionados de estas latitudes cuando Maria Arnal & Marcel Bagés publicaron en 2017 el álbum 45 cerebros y 1 corazón, un insospechado éxito y cuyo fundamento fueron los archivos sonoros de Alan Lomax, que estuvo recorriendo la España de comienzo de los años cincuenta grabando a personas y colectivos cantando en diferentes zonas rurales.

Cuando el aficionado hizo tal descubrimiento, el texano Lomax había fallecido hacía tres lustros. Y dejando tras de sí una biografía musical muy intensa, en muy bien medida influida por su padre John Avery Lomax, profesor, musicólogo, folclorista y pionero en las grabaciones de la música afroamericana de los campos de trabajo y de las prisiones. Como luego haría su hijo, dedicó gran parte de su existencia a la preservación de las  canciones clásicas del folclore estadounidense. Y dejó a la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos su colección de  10,000 discos, que incluyen los rastros sonoros más antiguos de la música popular del país.

En la consecución de ese objetivo, el estudiar sobre el terreno las raíces de esas músicas que conformaban lo que luego se denominó blues como concepto genérico, su hijo Alan dedicó buenas dosis de tiempo, dedicación y osadía en los decenios de los 30 y 40 del siglo pasado.

Y fruto de ello fue el magnifico libro La tierra que vio nacer el blues,  redactado y documentado con maestría y que fue galardonado en 1993 con el Premio Nacional de la Crítica estadounidense. Ahora, hace unas semanas, la editorial Libros del Kultrum ha publicado una espléndida versión en castellano.

Armado con una grabadora incordiosamente voluminosa,  Lomax fue recorriendo la región del Delta para documentar y sobre todo conservar el patrimonio cultural y sonoro de una zona y sobre todo de una población maltratada e ignorada como pocas. "La grabadora portátil, que mi padre y yo fuimos los primeros en utilizar para tal fin, nos proporcionó el primer adelanto tecnológico y ni que decir tiene que nos fue de grandísima ayuda. Era tan grande como pesada (más de doscientos kilos) y emitía un ruidoso zumbido que reproducían los discos de aluminio. A pesar de ello, como podía grabar y permitía escuchar música en los más remotos lugares de la geografía sureña, donde no había electricidad, pudo dar voz a los que la tenían".

Y de grabar las voces de los trabajadores del campo, de los presos, de las reuniones familiares, de las iglesias, de todo tipo de colectivos populares, acabaría dando voz a los que luego se convertirían en los primigenios iconos del blues. Así, consiguió registrar por primera las voces y canciones de Leadbelly, Fred McDowell, Memphis Slim o Muddy Waters.

Aparte de conocimiento, la perseverancia de Lomax es paradigmática. Con ella consigue tender puentes, eliminar desconfianzas y que el objeto de estudio e investigación se muestre tal como es. Con sus raíces locales, y sus ligazones africanas Y va construyendo personajes y situaciones a través confesiones directísimas, conversaciones a pie de campo con todos aquellos colectivos antes citados a los que hay que añadir músicos y pistoleros,  un conjunto en realidad descendientes de esclavos.

Con este background el folclorista va perfilando figuras capitales de las músicas que de ellos emanaron como Muddy Waters, considerado unánimemente el padre del blues moderno; Robert Johnson, músico capital y valorado muchos años después de su prematura muerte, o la dupla integrada por Fred McDowell y Son House, que ejercieron de guías musicales de Mick Jagger y Eric Clapton en las arenas bluseras. Cuando se publicó originalmente este viaje iniciático de Lomax, el rolling stone lo valoró como "una preclara, penetrante, multidisciplinaria perspectiva de los extraños y crueles orígenes del blues, brutalmente lacrimógena".