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jueves, 12 de junio de 2025

MUERE BRIAN WILSON, EL LEGENDARIO VOCALISTA Y COFUNDADOR DE LA BANDA THE BEACH BOYS

BBC News Mundo, 11/06/2025

[Rest in peace, Brian.]

Brian Wilson, el legendario líder y cofundador de The Beach Boys, falleció a los 82 años, anunció su familia este miércoles.

"Nos duele el corazón anunciar el fallecimiento de nuestro querido padre, Brian Wilson", declaró su familia en un comunicado.

"Nos faltan las palabras", añadieron.

"Por favor, respeten nuestra privacidad en este momento de duelo familiar. Compartimos nuestro dolor con el mundo".

Nacido en 1942 y criado en Los Ángeles, California, Wilson formó un grupo junto con sus hermanos menores Carl y Dennis, su primo Mike Love y su amigo Al Jardine.

Y se convirtieron en una de las bandas de rock más importantes de Estados Unidos: The Beach Boys.

Se trata de uno de los grupos de mayor éxito comercial de todos los tiempos, habiendo vendido más de 100 millones de discos en todo el mundo, según su sitio web.

El trabajo de Brian Wilson con The Beach Boys lo convirtió en uno de los verdaderos genios de la música pop.

Sus canciones, incluidas Surfin' USA, California Girls, I Get Around, Good Vibrations y God Only Knows, se convirtieron en clásicos.

Pionero de la música

La revista musical Rolling Stone situó a The Beach Boys en el puesto 12 de su lista de los "100 Mejores Artistas de Todos los Tiempos".

Wilson era especialmente conocido por usar el estudio de grabación para crear sonidos únicos, especialmente en el álbum Pet Sounds, lo que contribuyó a su reputación como pionero de la música.

Perdió a su esposa Melinda en 2024. La pareja llevaba 24 años casada y adoptó a sus hijos: Dakota Rose, Daria Rose, Delanie Rose, Dylan y Dash.

Wilson también tuvo dos hijas, Carnie y Wendy, de su primer matrimonio.

El músico fue diagnosticado con esquizofrenia paranoide en 1984, según Forbes, cuando los médicos encontraron evidencia de que su daño cerebral estaba relacionado con el consumo de drogas psicodélicas.

En febrero de 2024 se reveló que tenía demencia.

Una prisión de la que era difícil escapar

Su forma de trabajar, que incorporaba melodías complejas, armonías intrincadas y temas vanguardistas, marcó un antes y un después en la música popular, alejándola de la narrativa de "chico conoce a chica" que había dominado el género.

Pero la presión de la fama, combinada con la creciente dependencia de las drogas, creó una prisión de la que Wilson encontraba cada vez más difícil escapar.

Contra todo pronóstico, resurgió en el nuevo milenio para deleitar a sus antiguos fans y cautivar a una nueva generación de amantes de la música.

Su padre, dominante y abusivo, animó a su hijo a practicar con instrumentos musicales de juguete; a los 8 años, era un consumado pianista y miembro habitual del coro de la iglesia local.

Wilson solía animar a sus hermanos menores, Carl y Dennis, a cantar con él las complejas armonías que ya estaba creando.

Durante sus años escolares, destacó en los deportes, en la pista de atletismo y como un útil mariscal de campo de fútbol americano.

Pero fue a los 19 años cuando Wilson, sordo del oído derecho, finalmente descubrió el talento musical que definiría su vida.

Le regalaron una grabadora y pronto aprendió el arte de la sobregrabación, parte vital de lo que se convertiría en el sonido característico de los Beach Boys.

Sueños de adolescencia

En casa con sus hermanos Dennis y Carl, mientras sus padres estaban de vacaciones en México, Brian invitó a su primo Mike Love y a su íntimo amigo Al Jardine a ensayar una canción que él y Mike habían escrito.

Los US$250 sus padres dejaron para que los chicos compraran comida se utilizaron para alquilar equipo musical. Así, con la canción Surfin', nacieron los Beach Boys.

Al año siguiente, tras el popular debut de Surfin', el grupo firmó con Capitol Records. Aprovechando el "boom del surf" que entonces cautivaba a EE.UU., los Beach Boys pronto disfrutaron de un éxito espectacular en las listas de éxitos.

Canciones como Surfin' Safari, Surfin' USA, Fun, Fun, Fun, I Get Around y Help Me, Rhonda celebraban los sueños adolescentes de surfear, las carreras de autos y el primer romance.

Si bien la banda operaba con fuerza en la escena surfera californiana, posando con tablas en la playa, solo Dennis Wilson era un verdadero apasionado de este deporte.

Muchos de estos primeros éxitos fueron escritos y arreglados por Brian Wilson, quien también mostró una faceta más madura e introspectiva en temas como In My Room.

Como la única banda estadounidense que rivalizaba con los Beatles, los Beach Boys soportaron una agenda frenética de grabaciones, giras y trabajo promocional, algo que Wilson pronto llegó a despreciar y temer.


Sublime

"Siento pánico escénico en todos los conciertos que he dado", recordó más tarde.

El primer indicio de su frágil estado llegó en 1964, cuando sufrió una crisis nerviosa durante un vuelo. Con tan solo 22 años, decidió dejar de girar con la banda para concentrarse en la composición y la producción.

Tras escuchar fascinado el álbum Rubber Soul de los Beatles, Wilson respondió con su propia obra maestra, Pet Sounds.

El álbum, que incluía los sublimes God Only Knows, Wouldn't It Be Nice y Sloop John B, fue un rotundo éxito de crítica.

Pero el cambio de rumbo artístico que representó y la naturaleza angustiosa de algunos de sus temas desconcertaron a muchos oyentes.

Cuando los Beatles respondieron con Revolver en 1966, Brian Wilson se embarcó en la composición de lo que él llamó su "sinfonía adolescente a Dios".

Pero el álbum resultante, Smile, que tardaría 37 años en completarse, provocó un colapso mental total en Wilson y, de hecho, puso fin a su relación con los Beach Boys.

Una sesión de grabación caótica

Escrito en colaboración con el letrista Van Dyke Parks y grabado con un amplio grupo de músicos de sesión, el álbum original de Smile incluía canciones innovadoras como Good Vibrations, Heroes and Villains y Surf's Up.

Wilson, cada vez más paranoico, instaló un gran arenal en su sala y trabajó en el álbum con la ayuda de un piano en la arena.

Las caóticas sesiones de grabación incluyeron un cubo de fuego y músicos comiendo verduras.

Los demás Beach Boys descartaron el trabajo por ser demasiado experimental.

Lo más mordaz de todo es que Mike Love, coautor de Wilson en muchos de los grandes éxitos de los Beach Boys, calificó a Smile como "un álbum lleno de locura de Brian".

Desanimado por la acogida de Smile y aquejado por una enfermedad mental, Brian Wilson abandonó este proyecto en curso en 1967.

A pesar de una participación limitada con The Beach Boys, incluyendo su exitoso sencillo de 1968 Do It Again, Wilson se recluyó en casa, en la cama, con sus pensamientos y su cocaína.

El regreso

En 1976, cada vez más preocupados por su hermano, Carl y Dennis contrataron a Eugene Landy, un controvertido terapeuta psiquiátrico.

Al mudarse a casa de Wilson, Landy implementó un programa de vigilancia antidrogas las 24 horas, supervisado por un grupo de fornidos cuidadores.

Al principio, los resultados fueron alentadores: Wilson perdió gran parte de su exceso de peso y se recuperó parcialmente de su adicción a las drogas.

ero, tras establecerse como socio comercial de Wilson y actuar como productor ejecutivo de sus álbumes, Landy fue declarado culpable de romper la relación médico-paciente y abandonó rápidamente el mundo del espectáculo.

Sin embargo, durante la década de 1990, las cosas empezaron a mejorar.

Wilson se casó por segunda vez (su primera esposa, Marilyn, lo había abandonado en 1978), regresó al estudio con poco éxito al principio y se reconcilió con sus hijas Carnie y Wendy.

Pero fue su descubrimiento de una joven banda californiana, The Wondermints, lo que finalmente le daría a Wilson un nuevo reconocimiento, tras inspirarlo a revisitar tanto Pet Sounds como Smile.

Tras 30 años de lucha contra sus demonios personales, tuvo un regreso espectacular con versiones de sus clásicos de los Beach Boys y el resurgimiento del legendario y perdido álbum Smile.

Complejo

Wilson ofreció el primer concierto en vivo de Smile, sustancialmente reelaborado, en el Royal Festival Hall de Londres en 2004 y deleitó al público de todo el mundo.

Lo que impresionó a la crítica y a los fans fue la evidente alegría en el rostro de Wilson mientras actuaba.

El hombre que había dejado de girar a los 22 años por su incapacidad para afrontar las presentaciones en vivo finalmente había superado sus miedos.

Esto marcó un regreso a la forma creativa, ya que, en los años siguientes, se embarcó en una serie de grabaciones, incluyendo una interpretación de clásicos de Gershwin que alcanzó el número uno en la lista de jazz de Billboard.

"Gershwin me inspiró mucho. El concepto de That Lucky Old Sun se inspiró en Rhapsody in Blue", dijo Wilson.

En 2012, se reunió oficialmente con los miembros sobrevivientes de los Beach Boys, tanto para una gira como para un álbum, That's Why God Made The Radio, que representó sus primeras grabaciones originales con la banda en más de 15 años.

La reunión también estuvo acompañada por el lanzamiento de The Smile Sessions, una caja de cinco CD que incluía una colección completa de grabaciones y tomas descartadas del legendario álbum "perdido", dando por fin a los fans la oportunidad de imaginar cómo podría haber sido el disco.

La compilación fue un éxito de crítica, ganándose un lugar en la lista de los 500 Mejores Álbumes de Todos los Tiempos de la revista Rolling Stone de 2012 y ganando el premio al mejor álbum histórico en los Grammy de 2013.

Sin embargo, la reunión duró poco, y para 2014 Wilson ya grababa las canciones que había compuesto para el siguiente disco de los Beach Boys como solista, con la ayuda de estrellas invitadas como la actriz Zooey Deschanel y la estrella country Kacey Musgraves.

Una película biográfica sobre su vida y carrera, protagonizada por John Cusack y Paul Dano interpretando a Wilson en diferentes etapas, se estrenó con gran éxito de crítica ese mismo año.

Continuó de gira hasta bien entrados sus 70 años, pero sufrió un duro golpe en 2024 cuando su esposa, Melinda, falleció a los 77 años.

Poco después, el músico fue puesto bajo tutela, y su familia declaró que era "incapaz de cubrir adecuadamente sus propias necesidades personales de salud física, alimentación, ropa o vivienda".

Este hecho reforzó la imagen del músico como una figura frágil, casi infantil, que, sin embargo, inspiró a miles de músicos a seguir sus pasos.

La combinación de su creatividad como escritor y sus habilidades técnicas en el estudio lo convirtieron en una de las grandes figuras de la música popular del siglo XX.

lunes, 22 de julio de 2019

EL PRIMER TEMA INSTRUMENTAL CENSURADO DE LA HISTORIA DEL ROCK’N’ROLL

Diego R. J.
Yorukobu, 05/10/2018 

[Interesante artículo sobre uno de mis "guitar heroes".]

Foto: Carl Guderian. 25 Aug 1979 Anon for De Waarheid – Link Wray live at Paradiso Amsterdam

Contar la historia de una canción guiándose por su letra parece una misión absurda si se trata de un tema instrumental. Pero aunque no tenga palabras, la canción puede contener un mensaje. Basta con el título, respaldado por un sonido que lo realce.

¿Puede un sonido ser peligroso?, ¿incitar a la violencia? El mensaje de Rumble era poderoso; de hecho se convirtió en el primer instrumental censurado de la historia del rock’n’roll.

Fred Lincoln «Link» Wray Jr. nació en 1929, en Dunn, Carolina del Norte. Su madre era una india de la tribu Shawnee y su padre, un mestizo. No fue fácil para Link, y no solo por el color tostado de su piel. Se crió en la pobreza y comenzó a trabajar a los 10 años.

Fue un bluesman vagabundo el que le enseñó sus primeros acordes. Link se fue sumergiendo en el blues, en el jazz y derivando hacia el country más encrudecido de tipos como Hank Williams.

Años después cumplió el servicio militar en Corea, donde perdió un pulmón a causa de la tuberculosis. El doctor le dijo que nunca podría volver a cantar. Pero cuando Link regresó a casa, formó los Wray Men junto a sus hermanos Doug y Vernon, y comenzaron a tocar en clubes.

A comienzos de 1958 estaban tocando en una sala donde un famoso DJ local, Milt Grant, organizaba bailes nocturnos. El público les pidió que tocasen The stroll, un reciente y sinuoso hit de los Diamonds que se bailaba paseando lentamente entre dos filas de personas. En su lugar los Wray Men se arrancaron con un instrumental. Un tema de cadencia blusera marcado por unos poderosos acordes de guitarra traídos desde el fondo del pantano.


A la gente le encantó y tuvieron que repetirla cuatro veces seguidas. El DJ vio lo que pasaba, se ofreció como manager y les invitó a grabar esa pieza. Ahí tenía que haber algo. Sin embargo, cuando entraron al estudio vieron que no eran capaces de conseguir el sonido del directo. Link se puso a mover micros para provocar un efecto de feedback y finalmente, totalmente frustrado, sacó un lápiz y comenzó a agujerear la pantalla del amplificador. Ahora el ampli escupía algo sucio y vibrante. Su enfado había servido para inventar la antesala de lo que años después sería el sonido fuzz.

Bautizaron el tema como Oddball y comenzaron a moverlo por discográficas. Capitol y Decca lo rechazaron, nadie quería esa «aberración». Milt se llevó la demo a Nueva York y se la presentó a Archie Bleyer, capo del sello Cadence. Archie la odió según la escuchó.

Pero allí estaba su hijastra con unos amigos, y a esos adolescentes les fascinó. De hecho fue la chica la que propuso llamarla Rumble, –reyerta, pelea de bandas– porque le recordaba a los enfrentamientos de pandilleros que salían en las películas, o en una reciente obra que se había estrenado en Broadway, West side story. Archie decidió probar suerte y editaron el single.


No era un sonido fácil. En 1958 al rock’n’roll le faltaba evolucionar y esa guitarra de extraña distorsión era demasiado violenta para los cánones comerciales de la época. Aunque la mayor traba fue el título.

Radios de Boston o Nueva York se negaron a pincharla alegando que inducía a la delincuencia juvenil. Aun así no pudieron detener su escalada en listas y el tema llegó al puesto 16 del Billboard. La canción no tenía letra, pero hablaba un idioma que los jóvenes atraídos por el rock’n’roll entendían perfectamente. Ese sonido contenía algo prohibido, peligroso, electrizante…

Bob Dylan sostiene que Rumble es el mejor instrumental de la historia. Pete Townshend de The Who dijo que no habría cogido una guitarra si no hubiese escuchado esta canción. El poder de esos tres acordes ha sido influencia para el surf, el garage, el punk, el hard rock o el metal.

Pero a pesar de su repercusión Link Wray aún no ha sido nominado a entrar en el Rock’n’Roll Hall of Fame. Este año, 2018 [este artículo es de octubre del año pasado],  han concedido incluir Rumble en una categoría menor de singles. Tal vez en el Salón de la Fama tampoco aprueben su nocivo efecto en la juventud.

domingo, 24 de marzo de 2019

MUERE EL GUITARRISTA DICK DALE, PIONERO Y REY DE LA MÚSICA SURF, CONOCIDO POR LA PELÍCULA 'PULP FICTION'

Darío Prieto
El Mundo, 18/03/2019



El músico estadounidense, que revolucionó técnica y musicalmente el arte de tocar la guitarra, fallece a los 81 años.

-¡Todo el mundo quieto, esto es un atraco!

-¡Y como algún jodido capullo se mueva, me cago en la leche, me pienso cargar hasta el último de vosotros!

Dos frases, armas, amenazas, palabras malsonantes y una música que empieza a toda pastilla entre alaridos. La película que marcó el primer centenario de existencia del cine, 'Pulp Fiction', arrancaba con una melodía salvaje y extraña, una mezcla de rock, música árabe y mariachis. Era 'Misirlou', el paradigma de la música 'surf', el gran éxito postergado de Dick Dale. Su autor ha muerto en la madrugada de este domingo al lunes en California a los 81 años, según han confirmado varios medios estadounidenses.

Nacido como Richard Monsour en Boston (EE.UU.) en 1937, Dick Dale era descendiente de inmigrantes eslavos y libaneses. Precisamente sus orígenes orientales influyó decisivamente en la estructura del sonido surf que contribuyó a configurar, sobre todo en el uso de escalas. 'Misirlou' (publicada originalmente como 'Miserlou') es una canción tradicional griega que se popularizó primero como 'rebetiko'.

Pero fue la llegada a California, siendo adolescente, lo que marcó su carrera musical. Esa ecuación de sol, chicas, playa y tablas era lo que necesitaba el incipiente rock 'n' roll para ampliar su radio de acción, desde el Sur segregado de EEUU hasta nuevos territorios.

Sus primeros discos con la banda Del-Tones le granjearon fama en el circuito californiano gracias a canciones como 'Let's Go Trippin' (1961), y discos como 'Surfer's Choice' (1962). En su ascenso, tuvo una importancia crucial la marca Fender, que adaptó sus guitarras y amplificadores para que Dale pudiese alcanzar el volumen y la velocidad necesarias con sus temas instrumentales.




Esto no sólo influyó a los artífices del rock más salvaje de la época, como Jimi Hendrix (quienes, a su vez, acabarían generando una estirpe de grupos de 'garaje', punk e híbridos, como The Cramps), sino a otros más alejados de su velocidad y ruidismo, como los Beach Boys.

El propio Brian Wilson quiso rendirle homenaje: "Lamento escuchar el fallecimiento de Dick Dale. Su estilo como guitarrista fue una gran influencia para todos nosotros. Versionamos 'Misirlou' en nuestro álbum 'Surfin U.S.A' de 1963", ha escrito Wilson en Twitter, donde también envió "amor y misericordia" para la familia de Dale, unas palabras que, en español, son el título de la canción 'Love and Mercy' del miembro fundador de The Beach Boys.


domingo, 1 de enero de 2017

LOS MAMBO JAMBO: EL ESPÍRITU DEL BUEN ROCK AND ROLL

Eduardo Izquierdo
Efe Eme05/05-2014 



Los Mambo Jambo han hecho del rock and roll una religión y se dedican con pasión a su labor evangelizadora. Y con un nivel altísimo. Al frente de ellos, un viejo conocido del rock barcelonés: el saxofonista Dani Nel.lo.

Es la cuarta o quinta vez que me enfrento a una entrevista con los Mambo Jambo, un combo que a base de picar piedra se ha convertido en un referente del rock and roll en nuestro país. Y lo hacen a pesar o gracias un proyecto instrumental en el que la energía y la pasión por lo que hacen es la chispa que enciende la mecha. Intentando huir de “otra” entrevista convencional con Dani Nel.lo y Mario Cobo, dos de sus miembros, empiezo de manera justamente opuesta a mis objetivos.

Acabáis de publicar un single para el Record Store Day, ¿cómo se gesta la cosa?

Da ni Nel.lo: Partimos de ‘Safari’, que es una canción de The Treble Tones, bueno, de uno de los muchos grupos llamados así que habían en los sesenta. La pillé en una recopilación rarísima que conseguí en vinilo. A partir de ahí quisimos hacer una especie de single temático y grabamos un tema propio llamado ‘La caza’, que tenía que entrar en “Impacto inminente” y acabó quedando fuera.

¿Qué opináis de ese día? Hay músicos que han criticado que las compañías han acabado convirtiendo una teórica fiesta de las tiendas de discos en otro negocio. Gente como Paul Weller ya ha dicho que no piensa hacer nada más.

Mario Cobo: La culpa es de los Rolling Stones [risas]. Es que aprovechar ese día para que la major de turno saque el enésimo single reeditado de alguien que ya vende muchos discos y lo que hacen es pedirte veinte euros por esa edición no tiene sentido. Es que vas a las ferias de discos y ves a gente que solo compra discos de Queen raros y como ya los tiene todos, se pilla una edición checoslovaca.

DN: Nosotros lo hacemos porque somos consumidores habituales de música y cualquier cosa que se haga para fomentar eso hay que apoyarla. Tampoco seamos pejigueros. Mira, yo he ido a festivales y me he gastado casi todo lo que había ganado comprándome discos después. Me da rabia llamarme coleccionista, pero llevo años acumulando discos, de eso no hay duda.

Esto no es habitual, aunque choque. Muchos músicos suelen decir que no escuchan música.

DN: Esto es un poco esnobismo, tío, pero es su problema, la verdad. Ellos se lo pierden. Cada uno tiene sus cosas. Yo, por ejemplo, colecciono discos de saxofonistas de la era dorada del saxo tenor. Cualquier cosa que encuentre me lo compro.

Pero es que eso forma parte de ser músico, ¿no?

DN: Pues no lo sé. Supongo. Al final, ser músico es un oficio en el que tienes la suerte de hacer feliz a la gente.

MC: No deja de ser cumplir ese sueño que tienes de pequeño. Cuando te planteas querer ser músico es una fantasía. Mirar atrás y ver que lo has conseguido es algo bastante sorprendente.


No hay más que mirar a los dos músicos a la cara para darse cuenta de que creen en lo que dicen. De que la banda que forman junto a Ivan Kovacevic y Anton Jarl parece satisfacer todas sus necesidades. Porque son Nel.lo y Cobo dos músicos de largo recorrido. De esos que llevan años y años al pie del cañón para conseguir el estatus que ahora tienen y, además, hacerlo con la música en la que creen: el rock and roll. Algunos les acusarán de prepotencia, de pose, algo que sucede en este país a todo aquel que apuesta por su trabajo con una profesionalidad llevada al extremo, aunque no hay más que charlar con ellos un rato para que cambie tu opinión. Porque son tan cercanos como su música y sus palabras desprenden la misma pasión que las notas que surgen de sus instrumentos.

DN: Es que es un placer comprar música. Mario, por ejemplo, compra discos de guitarristas, igual que yo de saxofonistas.

MC: Eso era muy típico en los años cincuenta y sesenta, discos de género. Incluso recopilatorios de esos que se llamaban “Guitarras de Nashville” y encontrabas auténticas joyas dentro. La temática del disco es la guitarra.

DN: Eso es un fenómeno un poco irrecuperable, el de instrumentistas vendedores de discos a lo Chet Atkins o King Curtis. Ese hueco del instrumentista que no está en el jazz y sin embargo vende.

Pero ahí es donde encajáis vosotros…

DN: Quizá sí. Sería interesante. Creo que es a lo que aspiramos individualmente.

MC: Nosotros creemos en la fuerza del instrumento. Quizá hacemos que la canción pierda sentido respecto al instrumento pero es nuestra apuesta.

Aunque sois unos viejunos, siempre habláis de cosas muy antiguas…

DN: No es cierto, tío. Una cosa es oír novedades de la radio comercial y otra cosa es no prestar atención a lo que te rodea. Yo soy mucho de comprar. A mí me flipan las producciones que ha hecho Joe Henry, por ejemplo y son contemporáneas. The Black Keys, por ejemplo, me encantan. O Nick Waterhouse, que no me emocionó mucho pero lo he escuchado. El otro día estaba en una tienda en Toulousse y sonaba ese disco, y aunque no me emocionaba pensaba que prefiero que me pongan eso de música de fondo que no otras cosas.

Pero varias veces os he oído decir que se usa la palabra rock and roll muy desacomplejadamente y eso suena algo carca ¿no?

DN: No, es una realidad [risas]. Nosotros somos una banda de rock and roll instrumental ¿por qué? Porque sí.

MC: Los elementos que barajamos son típicos del rock and roll.

DN: Yo entiendo ese uso desacomplejado de la palabra rock and roll pero lo veo lógico. Le ha pasado al country o al folk, o incluso al jazz.

MC: Yo creo que pasa porque son raíces de género.

DN: El término rock and roll se utiliza así por una cuestión de actitud. Representa esa rebeldía, ese aquí estoy yo. Y a partir de ahí se ha tomado como sinónimo de eso. Cuando tú gritas “rock and roll” te tienen que entender que estás gritando “actitud”. El otro día veía una película porno de una cinta VHS y uno de los protagonistas gritaba “venga chicos, rock and roll” [risas]. A eso me refiero. Es como decir que algo es muy kafkiana ¿qué significa eso? ¿Todo el que lo utiliza ha leído a Kafka? Por eso al final optamos por decir que hacemos sonido jambofónico, pero realmente hacemos rock and roll porque es lo que nos salió cuando nos juntamos. No hay que darle más vueltas.

Igual el problema es usar los términos rock y rock and roll como si fueran sinónimos.

DN: Pues no sé. Yo diferencio el rock and roll del rock a partir del año sesenta y algo cuando el rock and roll deja de ser algo esencialmente bailable a convertirse en algo más megalítico, más ético, más eléctrico. No sabría definírtelo muy bien. Cuando lo escucho sé que T.Rex o AC/DC es rock pero no sé definir muy bien por qué.

Pero vosotros entendéis el rock and roll como un término muy amplio, porque incluís ahí literatura, cómic…

MC: Claro, son elementos que forman parte de la misma cultura. Es que solo te has de meter en ese mundo y te das cuenta que al final estás hablando un lenguaje común.

DN: Yo ahora estoy colaborando en alguna cosa con Carlos Zanón y creo que su última novela, “Yo fui Johnny Thunders”, demuestra ese lenguaje común. Si has vivido la Barcelona de los ochenta te sientes dolorosamente en casa. Y es normal que luego, cuando haces una canción, eso te influya o incluso sea la base.

Ahora que hablas de Zanón, os imagino muy de novela negra.

DN: Claro, tío, yo incluso me obligo a leer cosas que no lo son porque me pongo muy pesado.

Y de cine ¿qué me decís?

MC: Yo es que veo muchas cosas, pero pocas contemporáneas. Además tengo una memoria de pez. Me gustó “La gran estafa americana”.

DN: Yo acabo de ver “Her”. Lo que plantea de fondo es muy posible y eso la hace atractiva. También soy mucho de hacerme ciclos. Me acabo de hacer un ciclo Alain Delon y lo he disfrutado mucho. Vi una peli que se llamaba “Muerte de un corrupto” que parece que habla de hoy en día y todos esos politiqueos extraños.

¿Y series veis?

MC: Yo estoy con “True detective”, que es espectacular. Los actores se salen, el ambiente, todo es flipante.

DN: Yo he visto mucha cosa inglesa. Recuerdo haber visto hace poco” Luther” y “Caída y auge de Reginald Perrin”. La verdad es que el consumo audiovisual privado es una de las cosas buenas que tiene la tecnología. Incluso para ir de bolo es algo muy sano para aislarte de vivir con tanta gente varios días seguidos.

Voy a dar un giro raro para preguntaros algo que siempre he querido hablar con vosotros ¿quién es el rey del rock and roll? Porque hay quien defiende que el título se lo merece más gente como Chuck Berry o Little Richard.

MC: ¡Elvis, tío!

DN: Elvis, sin duda. “On tour” es la Biblia. De los primeros discos que me compré fue “Elvis in concert”, del 77 y me lo sabía de memoria. Al principio se oían los comentarios de los fans, incluso. Es el que abrió la puerta.

MC: Elvis lo cambió todo.

DN: Rompió la última barrera que quedaba por romper racialmente. Ya había ese caldo de cultivo de la gente oyendo música negra pero quien lo hizo a nivel mainstream, fue Elvis.
MC: Además si te lees biografías de rockeros que salieron en esa época, la mayoría concluyen con un “vino Elvis a mi pueblo, lo vi y me cambió la vida. Quise hacer eso”. Y eso fue algo masivo.

DN: Quien capitalizó todo fue Elvis. Podía haber sido otro, pero fue él.

MC: Y evidentemente, por la época, tenía que ser un blanco. Por no hablar de la magia que tenía.

DN: Además como impacto a nivel global, no hay duda. Si eras un inglés cockney, no podías pretender ser Little Richard, querías ser Elvis.

MC: Y tenía más registros, porque Chuck Berry a mí me encanta pero se resumía en un registro, igual que Richard.

DN: Es el gran intérprete del rock and roll. Si hablas del hombre rockabilly, pues es Carl Perkins. El compositor del rock and roll negro, Little Richard. El compositor amable, Fats Domino. El killer, Jerry Lee Lewis. Hacer esa especie de santoral es muy divertido pero lo que mola es consumirlo.

MC: Y si el título lo tuviera Little Richard, la gente te preguntarían por qué no Elvis.

¿Hay algún tótem del rock and roll que no os acabe de llenar o que podáis criticar?

MC: A mí me encanta Chuck Berry. Aunque entiendo que es un tío que se dejó enseguida. Se centró en la pasta y ya está. Aunque las cosas que son más raras me encantan.

DN: Muy de acuerdo. Luego está Bill Haley, que es un poco fórmula. Lo fue buscando de manera consciente, lo que pasa es que consiguió una fórmula impresionante. Y aunque cambiara de músicos siempre sonaba igual. Lo veías y era muy bueno, aunque no fuera innato.

¿Y algún músico en el que os gustaría haber profundizado más?

DN: Suele pasar mucho, eso. Yo tengo muchos. Hay gente que me gusta palparlos pero no sumergirme: Neil Young o Bob Dylan, por ejemplo. Me cuesta por ejemplo entender todas las letras de Dylan y son una de sus grandes bazas. Reconozco su papel en la historia pero no me he sumergido. Y Neil Young, igual.

¿Habéis oído el disco de rockabilly que grabó?

DN: Lo tengo, y no está mal. Afina más de lo normal [risas]. ¿Sabes qué disco es cojonudo fuera del rock and roll? “The fantastic expedition of Dillard & Clark”, para mí el mejor disco de country rock de la historia. Para que luego no digas que solo escuchamos música de un estilo.

miércoles, 4 de mayo de 2016

TOP 40 SURF MUSIC INSTRUMENTAL

Didac Piquer Puigdemont

Este Top 40 de temas de música surf instrumental ha sido confeccionado bajo baremos completamente subjetivos. Las reseñas son de piezas que se publicaron entre 1961 y 1965.
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1.- DICK DALE & HIS DELTONES – Misirlou: Manual del perfecto surf instro. La pieza que toda banda de surf versioneó. El arreglo de todos conocido se lanzó al mercado en formato de single en la primavera de 1962, y fue la primera vez que se utilizó el reverb en una pieza de instro surf. En ese mismo año apareció el Lp "Surfer's Choice" grabado (según dicen) en la legendaria sala de baile Rendez-vous en Newport Beach. “Misirlou” aparece en este Lp retitulado "Miserlou Twist" con un arreglo más largo y con pinceladas del "Malagueña", pero sin reverb esta vez. Oda al punteo en doble stacatto, con una melodía de origen griego. Lástima que las florituras de piano del single no fueran fuente de inspiración para siguientes producciones de surf rock.

2.- STARFIRES – Hand Full Of Blood: ¿Por qué en segundo lugar? El címbalo atmosférico, el hipnótico ritmo de tom-tom, el calenturiento riff reverberado y surfer’s glissandos reverberados. Ideal para quemarse en la playa de San Onofre un día de julio de 1963, de hecho el single fue lanzado en ese mismo mes y en ese mismo año. Surf instro en su máximo exponente, y como sucede en tantos casos, la banda que la perpetró cayó en el olvido más cetrino.


3.- LIVELY ONES – Night & Day: Buena muestra de que todo tema puede ser surfsonorizado, en este caso gracias a las maestras manos de Jim Masoner. El insigne compositor Cole Porter fue filtrado por los amplis Fender de los Lively Ones. Tema completamente pictórico que evoca puestas de sol, arenas doradas y olas de cristal verde surcadas por tablas coloreadas de tonos pastel. Tema de esta banda que ya estaba en el repúsculo de su carrera.  De hecho, este single fue el último que lanzaron (justo a principios de 1964). Jim Masoner.. You’re the one!!!

4.- EDDIE & THE SHOWMEN – Scratch: Acordes frenéticos, y digitaciones rápidas. Pieza surf bailable. Buena muestra de porqué Eddie fue el aspirante más firme al trono de rey de la guitarra surf, que siempre estuvo en poder de Dick Monsour (alias Dick Dale).

Clásico del verano de 1963. Versionado por los Lively Ones pero sin la energía adolescente de los de Eddie.

5.- BEACH BOYS – Moon Dawg: En realidad esta es una pieza de la proto surf band The Gamblers. Nick Venet estuvo involucrado en esta producción de 1959/1960. El mismo Nick Venet fichó a los Beach Boys en 1962 para Capitol Records. En su primer álbum “Surfin’ Safari”, se necesitó de material de relleno, y Venet tuvo la idea de incluir este instro. Cual fue mi desgracia cuando Domenic Priore –historiador y documentalista del género- dejó caer que esta versión de “Moon Dawg” está apoyada por el gambler origina Derry Weaver. ¡Llevaba pensando desde mi adolescencia que era el teenager Carl Wilson que dejaba caer los surfer riffs en esta pieza!

6.- SURFMEN – Paradise Cove: Escuchando bellezas como esta uno se da cuenta del surf instro aséptico que se hace hoy día (www.montjuichstuff.com se hace responsable de esta última opinión). La primera balada del surf instro, lanzada por esta pionera banda del género en enero de 1962. Después que Ray Hunt (lead guitar) dejara la banda, se incorporó a la misma Jim Masoner formando los famosos The Lively Ones.

Paradise Cove es el nombre de la cala californiana donde se rodaron muchas secuencias de beach party movies y donde se hicieron las fotos de la portada del primer larga duración de los Beach Boys “Surfin’ Safari”.

7.- DICK DALE & HIS DELTONES – The Victor: Antes que el concepto fusión fuera sinónimo de modernitos y pelos largos, Dick Dale, cogió la iconografía exótica musical filtrada por el tamiz hollywoodiense y se marcó está oda surf sonora a lo Lawrence de Arabia. Genial en sus arreglos y apoyada por los mejores músicos de estudio de Los Angeles de 1964. Dick Dale en su pináculo como rey del sonido surf.

8.- NOBLES – Earthquake: Línea de bajo hipnótica. Percusión lobotómica. Efectos de sonido del espacio sideral. Mas que a un terremoto, el tema evoca a lo que pasó en Roswell en 1947, traspolado a la imaginería de la California del Surf. Otra vez es la simplicidad, la virtud más loable que provoca que un surf instro se convierta en objeto de culto. Clara influencia de Dick Dale.

9.- FENDER IV – Margaya: Tanto el ritmo como la estructura de la canción, aun siendo típica del surf instro de 1964, está a años luz de su época y más cercana a la generación punk de 1977. La linea melódica repetitiva y machacante simplemente no casa en esos tiempos. La violencia de los tambores pertenecen a un universo paralelo que simplemente no fluyó por los años 60. Y todo ello destilado por una Fender Jaguar y sendos amplis del gurú del sonido de válvulas de Santa Ana.

Uno se pregunta como debían bailar los púberes californianos al son de este tema, sino lo hacían al estilo pogo.

10.- NEW DIMENSIONS – Cat On A Hot Foam Board: Políticamente incorrecta furia juvenil al estilo de "Miserlou".

Aquí el punteo en doble stacatto nos lo brindan hasta en la línea del bajo. La batería queda ahogada por una omnipresente lead guitar de cuerdas gordísimas. Es una pena que este santo grial del surf instrumental haya sido ignorado por bandas actuales en favor de clásicos mucho más fofos. El título del tema está prestado de un surf film de Bud Browne de 1959, protagonizado por Phil Edwards.

11.- SENTINALS – Latinia: El latin surf tenía que estar presenta más tarde o más temprano en esta lista, y no podía ser de otra manera que con esta bellísima pieza de surf chicano. Un poco de Santo & Johnny, más un poco de pseudo flamenco, más un poco de sonido proto surf estilo Revels y ya tenemos a esta preciosidad de sonido de válvulas.



12.- ASTRONAUTS – Baja: Lee Hazleewood, antes que convertirse en el partenaire musical de Nancy Sinatra compuso algunos himnos minimalistas al surf siguiendo la linea que marcó con su pupilo Duane Eddy. La magnitud de los estudios RCA en Los Angeles, amplifican el tono del tanque de reverb de las tres guitarras de estos chicos de Boulder (Colorado). El dicho sajón “less is more” se aplica a la perfección en este tema de dos minutos y medio. Hipnótico y atmosférico.

13.- TRASHMEN – Bad News: Garrulez reverberada a cargo de los basureros de Minneapolis. Toman prestado el “Church Key” de los Revels para ser filtrado por los dedos de Tony Andreason. La actitud punk del difunto batería Steve Wahrer le dan el toque de personalidad en cuanto a tom-toms y a berridos etílico-tribales.

14.- EDDIE & THE SHOWMEN – Squad Car: Dramatismo surfsónico estilo Orange County y alusiones al cuerpo de policía pocos años antes que se impusiera el vocablo “pig” para denominarlos. Paul Johnson, expartenaire de Bertrand y los Belairs, fue el compositor de la pieza que fue publicada por Eddie y su panda en Liberty Records (sello de los surf-vocales Jan & Dean) en julio de 1963.

15.- TORNADOES – The Gremmie (part II): El uso del efecto Echoplex fue una de las marcas de fábrica de esta banda de Redlands (California), hasta que adoptaran el tanque de reverb con el paso del tiempo. Tema obligado en cualquier record hop surfer. Bailable y alegre, con trama narrativa incorporada: un gremmie (nomenclatura para designar a los chavalines novatos en el surf) le pide prestado la tabla a un surferote de tomo y lomo. Después de alguna negativa, el surfer cede y le presta la tabla al principiante. Los socorristas son precisados después del wipe out del gremmie. Ok, gremmie, take it! TWANG, TWANG TWANG, TWANG!!!

16.- SUPER STOCKS – Midnight Run: Efluvios latinos a la californiana mezclados con las enseñanzas de “Pipeline”. Pese a ser un tema grabado con banda de estudio en contraposición de la más habitual versión adolescente y garajera del surf instro, esta producto a cargo de Gary Usher se defiende más que bien. Como tantos surf instros, la sencillez y sonido cristalino lo convierte en un tema clásico del género.

17.- SURFARIS – Dune Buggy: Otra vez simplicidad contundente apoyada en un estacatto persistente de guitarra rítmica reverberadamente hipnótica.

Los Surfaris de Glendora, como buena instro band, podían hacer mucho con una estructura bien básica. Dinamismo sonoro que evoca a la naciente escena de dune buggies que se aposentaba en la costa central de California. Lanzado como single en julio de 1964 en Decca Records.

18.- DICK DALE & HIS DELTONES – Surfin’ Drums: En este caso, sí que se puede clamar que Bo Diddley goes surfin’. Mr. Richard Monsour nos obsequia con un compendio de florituras y fullerías que seguro fue deleite de los aspirantes a guitarristas surf de acné a flor de piel que religiosamente iban a tomar nota del rey en el Rendezvous Ballroom. Lástima que nuestro rey, se tomara al pie de la letra lo que dice la vieja ranchera, “mi palabra es la ley” y en los créditos del disco no se mencionara almenos como coautor a Bo Diddley.
Siempre me dió la impresión y conociendo los derroteros pseudo-renacentistas de Dale, que quien interpreta el solo de batería al final del tema es él mismo, ya que gustaba mucho de mostrar su talento con diferentes instrumentos.

19.- CHALLENGERS – K-39: Si Dick Dale fue el rey de la surf guitar, la corona de rey de la batería surf se podría disputar entre Adrian Lloyd (los primeros Rumblers, Adrian & the Sunsets), Ron Wilson (Surfaris) y como no, Hal Blaine, baterista de estudio que aporreó los timbales en multitud de hits de los años 60.



En este caso, Blaine sustituye los patrones rítmicos de la surf guitar por un muro de redobles a prueba de bomba. Richard Delvy, exBelair y productor de este ente musical, como si quisiera engendrar el surf instro perfecto nos brinda el primer verso con guitarra surf a lo twang estilo South Bay, verso con piano amplificado, solo de saxo y verso último con guitarra tocada con doble estacatto. 

El título hace referencia a una ola que rompe en México a 39 kilómetros al sur de la frontera con San Diego.

20.- DAVE MYERS & THE SURFTONES – Aquavelva: Esta entrada bien podría listarse en el TOP 40 bizarro de surf music, pero es demasiado grandiosa como para catalogarla de curiosidad. Decían que este tema está inspirado en un anuncio de Tv de colonia o aftershave… De todas maneras, es una de las piezas más climáticas del surf instro.
Escobillas acariciando la caja, bongos, piano, guitarra tocada con bottleneck saturada de eco… Cultura pop-náutica californiana plasmada en cinta magnetofónica. Podría tratarse de la banda sonora de un documental beatnik de fauna marina, aunque a mi me evoca a imágenes de acuarios abandonados de paredes con mosaico verde romano.

21.- ROAD RUNNERS – Road Runnah: El glissando de la intro no deja mucho tiempo hasta que arranca esta carrera reverberada. Frenética y llena de energía.

Pocos meses que “Road Runnah” se publicara en single a finales de 1963, algún avispado ejecutivo discográfico incluyó el tema como relleno para el primer y único Lp de los Pyramids.

22.- BLAZERS – Bangalore: Este atajo de mocosos, eran una de las pocas bandas que le podía hacer sombra al todopoderoso Dale. De hecho, cuentan que el señor Dale, pilló un berrinche de órdago en un concierto donde coincidieron al ver que los niñatos le superaban en fiereza surferoide.

“Bangalore” es una típica composición de pátina pseudo-exótica que encajaba tan bien con el surf instro.




23.- AVENGERS VI – Peter Gunn: Muchos combos la versionaron, pero nadie como esta surf band. Su único single y Lp fue publicado en la curiosa fecha de principios de 1966, en una época donde la música surf tanto vocal como instrumental había muerto. La invasión británica había conquistado California, y las bandas de surf se habían desintegrado o se habían convertido al folk o al garaje.

Los Avengers VI lejos de abandonar el reverb en favor del fuzz, consumaron una simbiosis entre Leo Fender y Henry Mancini, que por cierto, ¿porqué nadie ha surferizado aún su composición “Mr. Yunioshi”?.

24.- VISTAS – Ghost Wave: Porque el surf instro no sería nada sin un piano amplificado eléctricamente con algo de reverb. Los Chantays, Los Original Surfaris, Bruce Johnston y los Vistas dejaron un legado de teclados amplificados eléctricamente para el deleite del surf instro nazi. Para una versión mejorada del tema escuchar a los Untamed Youth.

25.- SURF TEENS – Kalani Wipe Out: Media de edad: 15 años. Lugar: Southern California. Año: 1963. Éstos son los ingredientes básicos, y seguidamente lo aliñamos con amplis y guitarras Fender y algo de jazz ligero. Banda sonora perfecta de cualquier surf film con las olas del South Shore hawaiiano.

26.- CHANTAYS – Pipeline: Sería pecado capital no incluir este tema en este Top 40.  Pese estar más escuchada que el carioco, nunca nos cansaremos de oírla. La intro con surfer’s glissando es surf music de ley. El puente con piano amplificado es tan sencillo y sútil como surferamente orgásmico. Estos chavales de Santa Ana, con su media de edad de 17 años la clavaron en su primer single. En un primer momento fue titulado como “Magnum 44” (¿lo pillas Lalo Schifrin?) y después como”Liberty’s Whip” hasta que vieron un film de surf del cineasta Bruce Brown y cambiaron el nombre haciendo honor a la ola hawaiiana de la costa norte de la isla de Oahu. La versión regrabada en 1976 tampoco está nada mal.



27.- DAVE MYERS & THE SURFTONES – Driftin’: Suena como si Aquaman fuera un guitarrista negro de Chicago, pero en lugar de tocar en una polvorienta esquina, lo hace desde los fondos marinos en algun lugar entre la isla de Santa Catalina y Santa Mónica. Curiosamente Dave Myers y su banda se hacían llamar en un principio los Beach Boys ya que entre sus componentes habían varios socorristas. Myers, al ver y oir a Dick Dale quedó tan impresionado que le quitó el TONES de los Del-TONES para el nuevo nombre de su banda.

28.- IMPACTS – Blue Surf: Más piezas surf con derroteros blueseros. Melancólico instrumental hawaiian style con solo de saxo incluido.

Merrell Fankhauser, líder del combo pasó buena parte de su carrera argumentando que fue el auténtico compositor de “Wipe Out” de los Surfaris, aunque nunca consiguió convencer a los jueces.

Para más info, el combo provenía de Pismo Beach, en la costa central californiana. Típico pueblo costero perdido bañado por dunas de arena.

29.- ORIGINAL SURFARIS – Surfari: Lo siento Dick, en 1963 habían bandas que te daban mil vueltas, y no sólo los Blazers y Eddie & the Showmen. Al Valdez, a los teclados amplificados aportaba su toque chicano a esta banda del condado de la naranja. La precisión en los trastes de Chuck Vehle convirtió este tema en uno de los clásicos oscuros del surf instro añejo.

30.- DICK DALE & THE DELTONES – Hava Nagila: El rey de los judíos fue Jesús de Nazaret, y el rey del surf klezmer es Dick Dale de Balboa. La tradición musical hebrea parecía a años luz de conceptos como rock’n’roll, instrumental y surf, hasta que vino Richard Monsour. Fiereza poco común para un tema de 1963. En temas como este se deja entrever el grosor de las cuerdas de la Stratocaster de Dale. Un tono tan sólido no se oye tan frecuentemente en temas de este estilo.

31.- NEW DIMENSIONS – Psyche Out: Los niños de papá de Beverly Hills vuelven a la carga con esta composición que tambien fue versionada por los Original Surfaris de buena manera. El título se sacó de un surf film de Walt Phillips del mismo nombre.

32.- AL CASEY – Surfin’ Blues (part I & II): Surf jam session con músicos de estudio. Ritmo pulsante. Después de colaborar con Duane Eddy y otros artistas, finalmente Casey se pudo lucir. Temas extraidos de su Lp de 1963 “Surfin’ Hootennany”. Decían que el material del Lp iba destinado a Duane Eddy, pero después de un berrinche con Lee Hazleewood, Eddy se quedón sin Lp de surf.

33.- GENE GRAY & THE STINGRAYS – Surf Bunny: Sonido tosco de esta banda oscura. Seguramente grabado en un estudio casi amateur con consola de una o dos pistas. Musicalmente se destila enorme influencia de George Tomsco y sus Fireballs.
Nada se sabe de esta banda. Posiblemente proceda del area de Los Angeles.

34.- VENTURES – High Tide: Para que los fans de los Ventures no se me enfaden. De su Lp “Surfing” publicado en una fecha tan apropiada como en junio de 1963. Otra pieza climática de tempo pausado, para superar los calores del verano a la sombra de hojas de palmera en Surfrider Beach.



35.- CENTURIONS – Intoxica: El clásico de los Revels, mancillado por la bravuconería de la pubertad. Los Centurions fueron la modélica banda de adolescentes influenciados por el sonido denso de Dick Dale. De hecho, provenían del area de Newport Beach, donde se ubicaba el Rendezvous Ballroom que tanta fama dio al rey del surf instro.

36.- BEACH BOYS – Karate’: De pocos es conocido que en los primeros conciertos de los Beach Boys, allá por finales de 1961 e inicios de 1962, los chicos de Hawthorne alternaban de forma equitativa sus temas vocales con instros de época. Hay testimonios sonoros haciendo justas versiones del “Mr. Moto” de los Belairs. “Karate” se grabó en febrero de 1962, pero no fue publicado hasta unos 10 años después. El tema no es gran cosa, pero es cruioso escuchar a los genios del surf vocal haciendo un ejercicio de naiveté instrumental. Carl Wilson, hermano pequeño de los Wilson es el lead guitar, un año después versionaría “Misirlou”. En algunas cintas magnetofónicas de la sesión aparece el título alternativo “Beach Boy Stomp”.

37.- RUMBLERS – Volcano: Pieza de surf instro cavernoso que bien podría presidir una ceremonia de logía masónica, o un encuentro con la criatura del “surf lagoon”. Redobles militares, trémolos y patadas a la caja del reverb, con el saxo de Bob Jones cargando con la melodía principal. Grabado en los estudios Wenzel Recorders. Impresionante, impepinable, insuperable...

38.- DAVE & THE CUSTOMS – Ali Baba: Otra oscura banda. Otra revisión del patrón aportado por Dick Dale. Otra melodía de oriente próximo tamizado por la psique californiana. Cara A del single autopublicado por esta banda de Pomona entre 1963 y 1964.

39.- DICK DALE & THE DELTONES – The Wedge: Antes que llegáramos al final de la lista no podíamos omitir “The Wedge”, versionada por no pocas bandas de la época. Esta es la versión que se lanzó en Capitol Records, pero el mismo tema con diferente arreglo fue lanzado en el sello Deltone en enero de 1963. El riff del “Malagueña” del maestro cubano Ernesto Lecuona nunca sonó tan bien.

40.- GENE MOLES & THE SOFTWINDS – Burnin’ Rubber: Otro single oscuro de un guitarrista que sacó un par de plásticos y nunca más se supo. Doble estacatto pickin’ apoyado de órgano en esta pieza de temática hot rod, como se puede suponer por el título y los efectos sonoros de goma quemándose.