miércoles, 29 de noviembre de 2017

ENTREVISTA CON DICK TAYLOR, THE PRETTY THINGS

Cristian Aguado Crespo
Awambabuluba, 28/11/2017


¿Cómo se encuentra de ánimos The Pretty Things y qué conclusión tenéis de vuestra última gira por España 2017?

Hemos tenido una serie de bolos fantásticos. Cangas anoche fue extraordinario. Las audiencias españolas son las mejores del mundo sin excepción, así que vamos a tope.

¿Podríais resumir brevemente cómo ha sido la gira hasta ahora? ¿Alguna anécdota divertida que contar?

De momento, todo bien. Phil tuvo una infección de garganta durante un par de días, pero logró actuar estupendamente aún sin sentirse demasiado bien. Aparte de eso, hemos tenido un público genial, mayormente hoteles excelentes y, por supuesto, comida excelente. Y como anécdotas, tuvimos una  encargada de hotel con una gran verborrea y algo borracha que ignoró totalmente la barrera del idioma y nos hablaba incesantemente. Decidió que necesitábamos habitaciones diferentes, agarrándonos del brazo y arrastrándonos de un lado a otro. La misma noche, Frank no sabía dónde estaba el camerino del bolo y se cambió medio escondido detrás del ampli de bajo, ¡le estamos amenazando con poner las fotos en nuestra página de Facebook!

Después de cincuenta años continuáis en la carretera como cuando empezasteis. Incluso podría decirse que los grandes escenarios quedaron atrás. Esto es algo que para muchos hace de The Pretty Things una banda extraordinaria y auténtica.

Creo que son cincuenta y tres años en la carretera ya, y el año que viene será el cincuenta cumpleaños de “S.F. Sorrow”, esperamos hacer un gran bolo para celebrarlo y traer a algunos invitados ilustres, manteneos al tanto.

Hemos estado haciendo bastantes festivales últimamente, pero no hay nada como la atmósfera de un club pequeño petado de gente que están ahí sólo para ver a la banda, y tenemos la oportunidad de conocer a mucha gente del público tras el show, algo que gente como the Stones o The Who no pueden hacer.

En ese sentido, ¿qué es lo que más os gusta de tocar? Y, ¿cuál sería el sello de identidad que define a The Pretty Things respecto de otras bandas?

Tener una sección rítmica joven es un gran incentivo para la banda, porque nos gusta sacar mucha energía y sinceridad en el escenario, creo que ese es uno de los motivos por los que al público parecemos gustarles tanto, nos gusta poner nuestro corazón en la música. Respecto a qué es lo que más me gusta tocar, supongo que es una mezcla entre el rollo R&B por su energía y lo psicodélico por la libertad para improvisar, básicamente me gusta tocar sin importarme qué estilo.


Al andar a pie de pista, suponemos que tendréis muy buen contacto tanto con el público como con otras bandas. ¿Qué grupos musicales recomendarías a día de hoy? 

Hemos tocado con The Dustaphonics un par de veces, aparentemente su formación cambia mucho pero son realmente buenos. Hicimos muchos shows con una banda americana llamada Simeon Soul Charger, desafortunadamente ya disueltos, pero una de las mejores bandas que he visto en directo.

¿Qué tal se encuentra la escena musical londinense hoy en día?

Para nosotros, genial, pero creo que está algo más complicado para bandas jovenes.

Si nuestros datos son correctos The Pretty Things se formó en Londres por el año 1963. Antes de esto tú tocabas junto a Mick Jagger y Keith Richards, de quien eras compañero de instituto y de la escuela de arte respectivamente, e incluso llegaste a tocar en Los Rolling Stones ¿Podríais explicar cómo fue? 

Yo iba a la escuela con Mick y teníamos una banda que solía ensayar en casa de mis padres durante mucho tiempo, pero sin hacer bolos. Luego en la escuela de arte conocí a Keith, que conocía a Mick desde niño. Keith y yo solíamos tocar juntos la guitarra en la escuela de arte, al final Keith vino a nuestros ensayos, y luego conocimos a Brian Jones que me preguntó si me gustaría tocar el bajo, y esa formación se convirtió en The Stones.

A todo esto, por curiosidad, ¿qué tal estudiantes eran Mick Jagger y Keith Richards? Bueno, ¿y tú que tal estudiante eras? ¿Continuáis siendo amigos?

No me he encontrado con Mick desde hace mucho tiempo, pero sí con Keith hace unos años. Nos encantó vernos después de tanto tiempo. Por otra parte, charlé bastante con el coautor de su libro; sí, todavía somos amigos, y por lo de estudiantes, Mick era uno modelico, Keith un rebelde, y yo, probablemente callado.

¿Qué no encontraste en Los Rolling Stones para marcharte y formar tu propia banda?

Yo quería tocar la guitarra en vez de el bajo, mayormente.

Hemos leído de vosotros que fuisteis un grupo "demasiado" pionero para la época. Incluso os llamaron los primos malos de Los Rolling Stones. Grabasteis la primera ópera rock y rechazasteis versionear Mr. Tambourine man de Bob Dylan.

¿Es malo ser demasiado auténtico en la música?

Por supuesto que no, de ahí es de donde viene lo más interesante.

En España se utiliza mucho la expresión: ¿Eres de Rolling o The Beatles? Una expresión un tanto absurda teniendo en cuenta la enorme cantidad de bandas buenísimas que existen y existieron de ese estilo musical. ¿A qué crees que se debe?

Una de las mejores cosas de hoy día es que hay muchísimos géneros y escenas musicales diferentes, creo que los días de gustos estrechos los hemos dejado bien atrás.

¿Cuáles son tus grupos favoritos? ¿Qué estilos de música escucháis en The Pretty Things?

Puedo decirte honestamente que ahora mismo no tengo una banda favorita. A diario escucho lo que me apetezca. Si escuchamos música en la furgoneta suele ser con auriculares, la furgo es demasiado ruidosa y quizá nuestros gustos muy variados.

Y a todo esto, ¿cómo viajáis durante la gira?, ¿furgoneta?¿Dónde os gusta parar a comer en España?

En cualquie sitio, la comida siempre es buena.

¿Alguno de vosotros tiene casa en España?¿Os gustaría vivir aquí? ¿Dónde os gustaría?

Phil solía tener una casa en el sur. Por mi parte encuentro Sevilla y Granada ambas increíbles. Me gusta mucho el noroeste.

Vuestro mejor momento musical, o por lo menos de mayor éxito, fue la década de los 60. ¿Eso es cierto? ¿Existe una nostalgia desmesurada por los años 60?

Los sesenta fueron grandiosos, por supuesto, pero ahora mismo me lo estoy pasando mejor.

¿Cómo recuerdas la década de los años 60 y qué cambios trajo la nueva década de los 70? ¿En qué década lo pasasteis mejor? Si es que es posible diferenciarlas.

Desde mi punto de vista lo mejor de los sesenta fue su frescura, y fue sólo hacia el final de los setenta con la explosión del punk cuando volvimos a sentir de nuevo esa sensación.

Desde un punto de vista musical, ¿qué ha cambiado desde que empezasteis a tocar en la década de los 60? El público, el ambiente, las salas, la radio, etc... ¿Qué destacarías positivo de entonces que hoy ya no existe, y qué de ahora que antes no había?

Los equipos de sonido es lo que más llama la atención. En nuestros tiempos nada iba por micro, a excepción de las voces.

Después de cincuenta años el rhythm and blues sigue siendo un estilo que no pasa de moda. ¿Cuál es el secreto?

Uno que no puedo revelar… realmente es porque va directo a la gente.

Después de tanto tiempo en la carretera, de tanto vivido como músico, y con la guitarra en la mano,¿crees que hay algo que ha podido cambiar en ti?¿Sigues siendo el mismo chaval que empezó con The Pretty Things en los 60 o has cambiado?

Mis moléculas han cambiado pero creo que soy mayormente la misma persona.

¿Qué tenéis pensado hacer The Pretty Things cuando termine la gira? ¿Unas vacaciones? ¿O la gira han sido como unas vacaciones? ¿Cuando os tendremos de nuevo por España?

Creo que tienes razón. Girar es como una especie de vacaciones apresuradas, esta vez he podido ver la Alhambra, pero estaría bien tene más tiempo para explorar, estoy seguro de que volveremos el año que viene, yo realmente eso espero; España es mi sitio favorito para tocar, (pero no se lo digas a nuestros fans Alemanes e Italianos, eh?)

Por nuestra parte hemos terminado. Daros las gracias y la enhorabuena por tantos años de buena música. El mundo necesita grupos como The Pretty Things.

Nos vemos en A Wamba Buluba!!

lunes, 27 de noviembre de 2017

MAPACHE. "MAPACHE" (2017). Un cruce entre CSNY y los Everly Brothers


El revival del folk y de lo acústico no deja de producir excelentes discos. Prueba de ello es este álbum recién salido del horno de un dúo de jóvenes músicos de Los Ángeles, una de las cunas del género. Clay Finch y Sam Blasucci son Mapache, una banda de dos con un nombre en español porque su música en parte tiene raíces latinas, como veremos.

Este disco es ante todo un monumento a las guitarras acústicas y a las armonías vocales. Se abre con un luminoso "Mountain Song", un tema de más de 5 minutos que es en realidad dos temas, porque a partir del minuto 3 el ritmo se calma y el sonido adquiere una consistencia enternecedoramente psicodélica, de tal manera que recuerda a ese "Carry On" que abría el LP Dejà Vu de CSNY de 1970, en el que se fundían dos canciones (una más rockera y otra más psicotrópica) en una. A la segunda parte, por cierto, se le añade una pedal steel guitar que suena a gloria bendita. Sobresaliente.


El segundo tema, "Like a Stone", es de inspiración Everly Brothers, como si estos tocaran puestos de LSD en una playa de californiana según atardece. La combinación de voces es genial y el juego del dobro y la acústica le hace a uno olvidar la falta de más instrumentos como el bajo y la batería. La siguiente pieza es más curiosa porque se trata de "Aquellos ojos verdes" de Los Panchos con el que los Mapache quieren homenajear a las raíces latinas del rock y del pop californiano tantas veces ninguneadas de manera absolutamente injusta y absurda (ahí está ese East Los Angeles con todo un tropel de músicos de ascendencia latina, principalmente mexicana con Los Lobos a la cabeza.) Y además Sam la canta con un acento español latinoamericano casi perfecto (y es que el chico habla bien español como se puede apreciar en el siguiente vídeo.)


Sigue el disco deslumbrando al oyente con temas como "In the Morning Light", que junta folk con toques de jazz y cierta dosis de melancolía y que parece invocar a los primeros America, aparte de a los ya mencionados CSNY. A quien no se le derrita el cerebro con este corte es que no tienen sensibilidad. Le sigue "Broken Down Cadillac", una canción con pedal steel guitar, más cerca del country rock, con la que los Mapache se acercan a sus paisanos Buffalo Springfield y por supuesto a los Beachwood Sparks, con alguno de los cuales Clay, al parecer, tiene parentesco.



La vena country rock no obstante se muestra más a las claras en "Chico River", una de las canciones que más recuerda en las voces a los Everly y de las que más instrumentación tiene (entre estos instrumentos hay un banjo que le da una maravillosa textura western al tema). Para mí, uno de los mejores cortes del disco. Le sigue "Follow me Down" donde, sobre un ritmo a lo Creedence Clearwater Revival, los Mapache invocan los sonidos del sunshine pop californiano con un tema repleto de armonías vocales y pop inmaculado a lo Beach Boys. Más atmosférica es "Saltillo", donde la afinación abierta de la guitarra rítmica le da al corte una textura casi mística. Pura psicodelia del desierto. Algo más alegre, "Blue Marble", recrea emociones propias de la infancia y está aderezada con un banjo sencillo pero efectivo.



El penúltimo tema, "Songs to a Seagull", a pesar del título, no tiene que ver con Joni Mitchell y es una delicada pieza de folk pop psicodélico cuya progresión de acordes recuerda a algún tema de REM. Y para acabar "Nellie", otra recreación de los sutiles juegos vocales de los Everly Brothers sobre un ritmo vaquero. Y esto es solo el álbum de debut. Espero con irrefrenable ansia la segunda entrega musical de este par de talentosos jovenzuelos.

lunes, 20 de noviembre de 2017

MUERE CHARLES MANSON: CUANDO LA CULTURA POP ENLOQUECIÓ POR UN ASESINO EN SERIE

Marta Medina
El Confidencial20.11.2017


Charles Manson, el nombre más famoso de la crónica negra estadounidense, ha muerto a los 83 años después de pasar varios días ingresado en estado crítico

Charles Manson quiso ser más grande que The Beatles, pero al final su mayor legado ha sido un reguero de cadáveres como instigador de varios de los crímenes más tristemente célebres de la crónica negra de Estados Unidos. Manson ha muerto este lunes 20 de noviembre después de pasar varios días ingresado en el Hospital de Bakersfield (California) a causa de una hemorragia intestinal. El asesino en serie más famoso de la crónica negra americana ha fallecido a los 83 años, después de pasar más de 62 de ellos en prisión. En 1971, la justicia condenó a Manson a pena de muerte como instigador de los asesinatos de al menos siete personas en el verano de 1969, entre ellas la actriz Sharon Tate, mujer de Roman Polanski, pero un año después el Estado de California abolió la pena de muerte y cambió la condena por cadena perpetua. Desde entonces, Manson ha pasado por varias cárceles —la última la Corcoran State Prison— y se ha convertido en un símbolo del fin de la cultura del 'verano del amor', una especie de profeta apocalíptico y un icono pop contracultural indiscutible.

Manson, analfabeto, de familia desestructurada y carne de reformatorio, se convirtió en aquel 1969 en "la encarnación del mal" para la opinión pública, en una especie de gurú con poderes místicos, en el reverso oscuro de un Jesús redivivo para sus seguidores. Más de cuatro décadas después es una leyenda que sigue atrayendo fans de todo el mundo que, fascinados por sus profecías, siguen escribiéndole cartas de admiración. Marilyn Manson le robó el apellido para construir su personaje, acrecentando su estatus de 'estrella' posmoderna. Y en 2015 estuvo incluso a punto de casarse con una seguidora de 26 años, Afton Ellaine Burton, aunque al final la boda se suspendió porque Manson no estaba muy seguro de que el amor de su prometida fuese sincero.

Nacido el 12 de noviembre de 1934 como hijo de Kathleen Maddox, madre adolescente soltera —en un primer momento lo registró como 'No name Madox', es decir, 'Sin nombre Madox'—, nunca conoció a su padre biológico y pasó su adolescencia y juventud entrando y saliendo de la cárcel; tanto que a los 32 años había pasado más tiempo entre rejas que fuera de ellas. "Los calabozos, los juzgados y las prisiones han sido mi vida desde los 12 años. Cumplidos los 16, había perdido el miedo por cualquier cosa que pudiese salir del sistema penitenciario", comienza su testimonio en el libro 'Manson In His Own Words'.
Los asesinatos

Eran las 9.14 de la mañana del sábado 9 de agosto cuando dos unidades de Los Ángeles Oeste recibieron una llamada por radio con el "Código 2, posible homicidio en el número 10050 de Cielo Drive". Esa mañana, Winifred Chapman, había llegado tarde al trabajo, a eso de las 8.30. Desde hacía año y medio se ganaba la vida como mujer de la limpieza en casa de dos estrellas de Hollywood, Sharon Tate y Roman Polanski, en el número 10500 de —efectivamente— Cielo Drive. Lo primero extraño que notó fue que el cable del poste del teléfono estaba colgando. Entró por la puerta trasera de la casa y cruzó, primero por la cocina y después por el comedor, hasta el pasillo de entrada. La puerta estaba abierta de par en par. Y en el jardín frontal, el cuerpo del escritor Voytek Frykowski empapado en sangre. En el porche frontal, charcos de sangre y una toalla amarilla manchada de rojo. Chapman salió corriendo de la casa y, mientras atravesaba la acera en busca de la ayuda de algún vecino vio que en el Sedan Ambassador blanco aparcado frente a la casa había otro cuerpo inerte, el de Steve Parent, un joven de 18 años amigo de William Garretson, el conserje de Tate y Polanski.

Lo que los oficiales del Departamento de Policía de Los Ángeles se encontraron al llegar a la casa, ubicada en la zona más lujosa de Bel Air fue "la escena de un crimen tan sangriento que parecía salido de una película de terror. Allí, desparramados por toda la casa y los jardines, encontraron a cinco víctimas de asesinato. […], que eran Sharon Tate Polanski, Abigail Folger, Frykowski, Jay Sebring y Parent", explica Nuel Emmons, ex compañero de cárcel de Manson, en su libro 'Manson In His Own Words' ('Manson en sus propias palabras', 1986). Tate estaba embarazada de 8 meses. Polanski, de viaje promocional en Europa. "En la puerta de la casa donde las cinco víctimas habían perdido la vida, con lo que luego se comprobó que era la sangre de Sharon Tate, estaba escrita la palabra 'PIG' (cerdo)"."Han encontrado a la actriz Sharon Tate brutalmente asesinada en su casa de Los Ángeles, junto con tres amigos más pertenecientes a la alta sociedad y a una quinta víctima, todavía sin identificar. Los cinco murieron por heridas de arma de fuego y múltiples puñaladas", informaba la BBC entonces.

"El 10 de agosto, menos de 24 horas después de la llamada que había alertado a la policía de los crímenes de Cielo Drive, los agentes de la LAPD acudieron a otra escena de crimen horrible: 3301 Waverly Drive en el distrito angelino de Los Feliz, la casa de Leno y Rosemary LaBianca", prosigue Emmons. "A Leno, de 44 años, lo habían matado de 26 puñaladas, algunas de ellas con un tenedor de trinchar, Cuando la policía descubrió el cuerpo, todavía le sobresalía el tenedor del vientre, y un cuchillo de su garganta. Su mujer Rosemary, de treinta y ocho años, había muerto apuñalada cuarenta y una veces". Otra vez, en la casa de las víctimas habían aparecido varios mensajes escritos con sangre: "muerte a los cerdos" y "poneos en pie" en una pared, y las palabras, con errata incluida, "Healter Skelter" [refiriéndose al 'Helter Skelter' de los Beatles] en la puerta del frigorífico. Los asesinatos parecían estar conectados.



Manson quiere ser un Beatle (perverso)

Manson había salido de prisión —otra vez— el 21 de marzo de 1967. Había pasado los siguientes meses viviendo de la mendicidad, hasta que conoció a Mary Brunner, una asistente de biblioteca de 23 años, con quien empezó una relación sentimental. Fue entonces cuando Manson decidió crear su personaje, una especie de gurú hippie —en la cárcel ya había mostrado interés por la Dianética y otras enseñanzas de Ron L. Hubbard— que atrajo a varios seguidores en la zona de Haight Ashbury en San Francisco, la mayor parte mujeres, entre ellas Patricia Krenwinkel y Susan Atkins.

En 1968 Manson decidió trasladarse a Los Ángeles en busca de un contrato discográfico y se instaló en el Rancho Spahn —que había sido la localización de bastantes westerns— con sus seguidores, con su 'Familia'. Los más de 16 años que había pasado en prisión entre idas y venidas le habían servido, al menos, para aprender a tocar la guitarra, así que decidió probar suerte como músico mezclándose con gente de la escena angelina, como Dennis Wilson de The Beach Boys y el productor Terry Melcher, hijo de Doris Day. Wilson llegó incluso a presentar a Manson a sus amigos y a organizar una sesión para grabar una maqueta —publicada en 1970 como 'Lie: The Love and Terror Cult'—, pero nada más allá. Melcher —quien había vivido previamente en el número 10050 de Cielo Drive, la casa que luego alquilarían Tate y Polanski— escuchó algunos de los temas de Manson, pero decidió finalmente no producirlos.

Cuenta la 'leyenda', que junto a Wilson escuchó el 'White Album' de TheBeatles, lo que supuestamente inspiró la teoría más loca —y más exitosa entre los acólitos— de Manson: 'Helter Skelter', una hipotética 'sublevación' de "los negros contra los blancos", que acabaría con la "victoria de los negros", que no tendrían capacidad para gobernar, lo que dejaría un vacío de poder que llenaría el propio Manson y sus entonces —también hipotéticos— 144.000 seguidores. Su idea: cometer varios asesinatos para acelerar el conflicto, intentando dejar pistas falsas en las escenas de los crímenes para inculpar a los afroamericanos, así en general. Su Biblia: su maqueta de rock.

Y, al parecer, en la madrugada del 8 al 9 de agosto de 1969, Manson y su 'Familia' decidieron poner en marcha su plan. Y entre todas las casas de Los Ángeles eligieron la antigua casa de Melcher, ese 10050 de Cielo Drive.

La caída de 'La Familia'

En las primeras investigaciones, ni Manson ni ninguno de los miembros de 'La familia' se encontraban entre los sospechosos de los asesinatos en casa de Tate ni en los de los LaBianca. Según cuenta el fiscal del caso Manson, Vincent Bugliosi, en su libro 'Helter Skelter', el 16 de agosto de 1969, la policía entró en el Rancho Spahn por una denuncia sobre un posible robo de coches. Nadie conectó en ese momento a la Familia con los asesinatos. La policía no encontró cargos para procesarlos por el supuesto robo, así que dejó a todos en libertad.

Manson y su familia decidieron trasladarse a otro rancho, el Barker Ranch, que estaba más aislado. Sin embargo, uno de los miembros del grupo decidió dar el chivatazo de que Susan Atkins había sido la responsable del asesinato de un tal Gary Hinman, al que habían encontrado apuñalado hasta la muerte el 31 de julio. "En una de las paredes del salón, cerca del cuerpo, las palabras 'political piggy' [un juego de palabras que podría traducirse como cerdo político o político codicioso] pintadas con la sangre de la víctima. También había manchas de sangre, como si una pantera hubiese dejado sus huellas por toda la pared", explica el libro de Emmons. Las piezas empezaban a encajar. Además, al poco de llegar a la cárcel, Atkins empezó a fardar también de los crímenes de Tate y LaBianca, al mismo tiempo que un motero amigo de Manson confesó a la policía que éste le había dicho poco después de que ocurrieran los asesinatos que él, Charles Milles Manson, había matado gente.

En diciembre, empezaron las detenciones. "Dos mujeres y un hombre, miembros de un grupo de hippies itinerante, han sido arrestados hoy en diferentes lugares del país en relación con el asesinato de Sharon Tate y otras seis personas el pasado agosto", contaron los periódicos. "Los arrestados son Charles D. Watson, 24 años, de Copeville, Texas; Patricia Krenwinkel, 21, de Los Ángeles, y Linda D. Kasabian, 19, también de Los Ángeles. El [periódico] 'Los Angeles Times' ha informado que son miembros de un grupo de odio, de una secta hippie, responsables de los siete asesinatos, además de al menos otros cuatro crímenes grotescos en el área de Los Ángeles. El periódico asegura que la policía cree que las víctimas fueron asesinadas o bien para 'castigarlas' por su lujoso estilo de vida o bien para liberarlos del mismo". Finalmente, cayó Manson. Comenzaba la leyenda y en el mismo mes de su detención conseguía ser portada de la revista 'Life'.

Manson lo niega todo

El 30 de marzo de 1971, el día después de que Leslie Van Houten, de 21 años, Susan Atkins, de 22, Patricia Krenwinkel, de 23, y Charles M. Manson de 36 años fueran condenados a muerte después de más de un año de juicios, el diario 'New York Daily News' publicaba lo siguiente: "Las tres chicas confesaron su crimen si arrepentimiento" y describieron a Manson como "su maestro satánico". "'Os habéis jugado encontraros con la muerte a la vuelta de la esquina', gritó Atkins. Vigilad a vuestros hijos. Sois todos unos necios".

Durante los 46 años que ha permanecido encerrado, Manson ha intentado exculparse —a su manera— de los crímenes en varias ocasiones. En 1997, en una audiencia para optar a la libertad condicional dijo: "Yo no sé todo lo que ustedes saben, pero ustedes tampoco saben todo lo que yo sé y no les falto al respeto [...]. Así que denme mis putos derechos. No pueden tomarme por tonto. No me pueden engañar. No tuve nada que ver con los asesinatos de esa gente, punto. Lo he dicho siempre. Yo no estaba cerca de nadie de ellos cuando los mataron. No digo que no sea capaz de hacerlo, pero simplemente os digo que yo no lo hice. Y podía haberlo probado ante la justicia".

"¿Qué era 'La familia Manson?", le preguntaron durante una entrevista en 1987, de nuevo en la revista 'Life'. "El fiscal utilizó la parabra 'familia' para convertirme en un líder y meterme en el complot. Nunca han sido mi familia ni mis seguidores. Teníamos un mismo sueño, tío", contestó. "No he hecho nada de lo que me avergüence. Nada por lo que no pueda mirarle a la cara a Dios. Yo no mataría ni a una mosca". "Ese Charlie Manson que habéis creado no soy yo. Es sólo una ilusion de vuestras cabezas; no tiene nada que ver conmigo", dijo también, esta vez en 1985 en una entrevista con Emmons. Tampoco ha condenado jamás los crímenes.

Quizá de una forma que nunca previó, pero que posiblemente no le disgustase, la figura de Manson ha conseguido hacerse un hueco en la industria musical. Guns 'n' Roses versionaron en 1993 uno de los temas de 'Lie: The Love and Terror Cult', 'Look At Your Game, Girl'; Skinny Puppy, en su tema de 1989 'Worlok', utilizan la voz de Manson cantando 'Helter Skelter' de The Beatles, y el propio Marilyn Manson también utilizó clips de voz del Manson primigenio en su tema 'My Monkey', de 1994, entre otros ejemplos.

Sería interesante plantearse en qué tipo de sociedad alguien como Charles Manson acaba convirtiéndose en un icono pop que todavía hoy, el día de su muerte, sigue levantando expectación en todo el mundo.

domingo, 19 de noviembre de 2017

DETRÁS DEL ICONO: RELEVANCIA Y LEGADO DE “UNKNOWN PLEASURES”

Fran Palma 
El quinto Beatle, 15/06/2017



38 años no son nada, mucho menos si se pretende crear una leyenda. Algunas veces, sin embargo, 38 años pueden parecer una eternidad, o como (seguramente) diría Ian Curtis, un abismo insalvable. Aunque ahora que lo pienso, ¿quién soy yo para poner palabras en la boca de nadie? Mucho menos en la de Curtis, ese hombre que se meneaba con gesto serio entre los sonidos de su propia oscuridad con gesto impenetrable y pensamiento incierto. De haber sido otra persona, la peña probablemente se descojonaría. Pero no, es ese hombre serio, de constitución enfermiza, que con su baile no provoca risa sino espanto, confusión y lo que es más inquietante: una tristeza inconmensurable en la boca del estómago.

En el caso de Joy Division, lo del post-punk es literal, porque antes de la melancolía vino la rabia de inspiración sexpistoliana y buzzcockiana, la de su álbum debut que nunca vio la luz: “Warsaw”. Afortunadamente para todos, la banda rompió con RCA, se subió al carro Tony Wilson (Mr. Manchester) y con su sello Factory Records lanzó el disco que se convertiría en la piedra angular del batiburrillo musical que hoy conocemos como post-punk. 38 años de “Unknown Pleasures” y yo con estos pelos. 38 años del día en el que cuatro chavales de Manchester se metieron con lo puesto en un estudio para dejar su oscuridad en la cinta magnética. El resto, como se suele decir, es historia, impresa en vinilo: en la cara A, el mítico sonido que marcaría una generación; en la B, la turbulenta trayectoria de un grupo destinado a pasar por el escenario como una estrella fugaz. Aquí hay siete cosas que quizás supieras o quizás no. En cualquier caso, no viene mal recordarlas.

El debut punk

Pese a ser considerado como el debut oficial de la banda, “Unknown Pleasures” no es el primer trabajo del grupo técnicamente hablando. Joy Division ya habían autoproducido un EP llamado “An Ideal for Living” en 1978, trabajo de evidente influencia punk que fue muy criticado por su portada, en la que aparece dibujado un miembro de las juventudes nazis tocando un tambor. A esto se añadían otros factores como el toque nietzscheano de su música, el anterior nombre de la banda (Warsaw) y el infame grito que se puede escuchar al principio de un track incluido en la compilación de Electric Circus de 1977: “Have you all forgotten about Rudolf Hess?”. El grupo era acusado de usar el nazismo como algo chic, aunque los miembros siempre se desentendieron de semejantes acusaciones. Fue esto y la influencia de su nuevo manager Rob Gretton lo que hizo que para 1979 la banda dejase este tipo de tonterías a un lado, aunque conservarían su controvertido nombre inspirado por el grupo de mujeres judías violadas por los oficiales nazis de la novela “House of Dolls”.

Un placer desconocido

Ya había pasado antes. En 1978 una sesión de grabación en los estudios de RCA terminó en fracaso debido al descontento del grupo con el trabajo de post-producción y todo apuntaba a que su experiencia con la Factory Records de Tony Wilson iba a terminar de un modo similar cuando el grupo escuchó el resultado final de su productor Martin Hannett, más tarde conocido como el Genio Loco de Manchester. El proceso de grabación fue un ejercicio de continuo contorsionismo. Las órdenes de Hannett habían demostrado ser bastante difíciles de acatar en ciertas ocasiones, especialmente cuando al productor se le ponía entre ceja y ceja cosas como grabar la voz a través de un teléfono o mover la batería al cuarto de baño e incluso a la azotea del estudio. Hannett hacía caso omiso de las sugerencias de unos chavales que miraban con horror mientras su música se veía invadida por sintetizadores, adornos y efectos varios, precisamente los elementos contra los que se había revelado desde su nacimiento el punk que inspiró la creación de Joy Division. El sonido nunca terminó de complacer a los componentes (especialmente a Peter Hook), pues estos creían que las guitarras subordinadas y la atmósfera oscura y reverberada de la mezcla destruía la efervescencia que caracterizaba los directos de la banda. “Unknown Pleasures”, sin embargo, terminó por hacer las delicias tanto de la crítica como del público, adquiriendo un limitado éxito comercial por el que el grupo se dejó llevar sin oponer resistencia. La labor de Hannett acabó siendo reconocida por el bajista Peter Hook, quien lo acreditó como indiscutible creador del sonido Joy Division.

Ha perdido el control… de nuevo

Antes de pegar el salto a la fama con su debut, los miembros de la banda eran tipos muy normales, vecinos corrientes de Salford, aledaño del Manchester industrial de finales de los setenta. De todos ellos, Ian Curtis se llevaba la palma. Casado desde los diecinueve años con Deborah Woodruff, Curtis se ganaba la vida como funcionario de un centro de trabajo que empleaba a personas con discapacidad física y siguió trabajando incluso cuando el grupo empezó a adquirir cierta relevancia. Fue precisamente de ahí de donde sacaría la inspiración para escribir “She’s Lost Control”, un perturbador tema que habla sobre su encuentro con una mujer epiléptica que sufrió un ataque mientras era atendida. Ian recita los versos con urgencia e intranquilidad, envolviendo la música en un aura de terror que hace pensar que el incidente no es más que un vehículo para hablar de su propia condición de epiléptico, la cual le fue diagnosticada en 1978 tras sufrir un ataque en el camino de vuelta de un concierto. La enfermedad de Ian pasó a ser una parte más de la vida del grupo y su influencia es algo que puede verse incluso en el frenesí de muchas de las canciones de este álbum.

Hermanos de otro padre

Tanto “Transmission” como “Love Will Tear Us Apart” son indiscutibles clásicos del grupo de Manchester, aunque es importante destacar que ninguna de estas dos canciones pertenece, al menos literalmente, a la lista de canciones de “Unknown Pleasures”, un hecho que muchas veces da lugar a una especie de versión hípster del efecto Mandela. “Transmission” fue lanzada como single unos meses después del lanzamiento del debut y no es casual que tanto su espíritu como su sonido sean perfectamente compatibles con el universo sonoro de “Unknown Pleasures”. La canción pertenecía a las sesiones de grabación del mismo álbum, aunque debido a su energía, el grupo prefirió reservarla como lanzamiento estratégico que les permitiera extender la vida comercial del LP. Por otro lado, el single “Love Will Tear Us Apart” fue lanzado casi un año después del debut de la banda, funcionando como engañoso aperitivo de “Closer”, un segundo trabajo que poco o nada tenía que ver aquel single independiente. “Love Will Tear Us Apart” es, en cierto sentido, el punto y final de “Unknown Pleasures”. Es irónico que fuera precisamente esta canción la que se convirtiera en el mayor éxito del grupo, especialmente cuando uno analiza la oscura letra de un Ian Curtis cuya tristeza se desparrama por cada uno de sus melancólicos versos, contrastando con la brillante y armoniosa instrumental. Se dice, en retrospectiva, que la canción fue un aviso del suicidio que Ian Curtis llevaría a cabo apenas un mes antes de su lanzamiento. El título, inspirado por su matrimonio, fue grabado en su lápida por orden de su propia mujer. Sin duda un oscuro giro del destino.


El principio del final

Por si el carácter de Joy Division no fuera lo suficientemente oscuro desde sus inicios, fue el final del grupo lo que acabó dándole el toque definitivo, convirtiendo la prometedora banda en el eco en blanco y negro que Joy Division pasó a ser para siempre. Efectivamente, “Unknown Pleasures” fue el primer y último trabajo lanzado mientras Curtis aún seguía con vida, algo que marcaría para siempre la trayectoria de un disco destinado a convertirse en hito, siempre con cierto aire de maldición. Curtis se suicidó en plena ascensión, justo antes de su primera gira en los Estados Unidos. No siendo la primera vez que intentaba suicidarse, su muerte no sorprendió a nadie. De hecho, parece casi como si el trágico final de Ian Curtis hubiera sido parte de algo mayor, una especie de eventualidad inevitable en un grupo que olía a suicidio desde su nacimiento. La muerte de Curtis pasó a ser parte integral no sólo del grupo sino también de su obra prima. Con su abrupto final, Curtis convirtió el principio en final y el debut en legado.

Visualizar lo invisible

Es casi imposible a día de hoy no reconocer la portada que se convirtió casi por accidente en uno de los más circulados iconos del siglo 21, algo especialmente cierto cuando hablamos de la cultura hipsteroide de Tumblr y sus derivados. La imagen encuentra su inverosímil origen en una enciclopedia de astronomía en la que la misma ilustración servía como representación gráfica de la primera señal de Pulsar de la historia. Para explicarlo en cristiano: cada una de las cien líneas es un pulso, un bip que da lugar a los ‘picos’ del centro. La imagen ejerció una atracción magnética inmediata no sólo sobre el diseñador Peter Saville sino también sobre un grupo que vio en aquellas señales de radio la representación perfecta de su sonido: apenas un puñado de trazos brillantes perdidos en la inmensa oscuridad, una foto a lo invisible. Su misteriosa presencia, carente de título o cualquier otra distracción, se rodea aún hoy de una atmósfera de misterio y oscuridad que ha acabado por convertirse en una parte inseparable de la experiencia sonora que es “Unknown Pleasures”. Aparte de esto, es imposible no mencionar el increíble éxito comercial de la imagen, equiparable al de iconos legendarios como la lengua de los Stones o el escudo de los Ramones. Camisetas, posters, tartas e incluso suelas de zapatos. Uno puede encontrar transmisiones de púlsar en todo tipo de recreaciones, lo que hace inevitable que nos preguntemos sobre qué pensaría el nietzscheano Ian Curtis si viera a una chavala de quince años llevando una de estas camisetas mientras escucha a The 1975…

Una frecuencia que no se extingue

El legado de “Unknown Pleasures” es simplemente incalculable. Aparte de ser un trabajo unánimemente alabado por la crítica, su relevancia radica en lo puntero de un sonido oscuro y pesado acompañado de una estética musical y visual que marcaría las pautas de toda una generación de grupos post-punk como The Cure, Wire, Jesus & Mary Chain y más tarde, The Smiths. A día de hoy, el álbum no ha perdido ni un ápice de relevancia y sigue siendo una clara referencia para grupos obvios como Interpol o The National pero también para artistas de otros géneros como lo son Danny Brown o Vince Staples. “Unknown Pleasures” es, desde su concepción, un disco que se alimenta de su entorno, hallándose en un continuo estado de crecimiento que arrasa con todo lo que encuentra. Sea en camisetas o entre las líneas de otros grupos, que así sea por muchos años.

sábado, 18 de noviembre de 2017

CONCIERTO DE THE PRETTY THINGS EN PORTA CAELI (VALLADOLID) 16/11/2017.A pretty, pretty concert


Parecía increíble pero era cierto: los responsables de aquel maravilloso disco-concepto de psicodelia, S. F. Sorrow, venían a mi provinciana ciudad. Han pasado más de 50 años desde que se formaran los Pretty Things y ya solo quedan dos miembros originales: el cantante Phil May y el guitarra Dick Taylor. Sin embargo, son los dos integrantes más imprescindibles de la banda. Phil es un maravilloso letrista y como cantante hay que decir que a pesar de los años conserva bien su voz. De Taylor, todo lo que se diga es poco, porque es un maestro en dar colorido a la guitarra eléctrica aunque con la acústica también se maneja muy bien. El resto de músicos, salvo el segundo guitarra que ya había tocado con los Things en una de sus muchas formaciones pasadas, son músicos jóvenes. Cabía preguntarse si tras tantos años transcurridos los Pretty Things estaban aún en buena forma. Tan solo me hizo falta escuchar unos segundos del primer tema para convencerme de que por su capacidad para hacer música no han pasado los años...



Los Things empezaron el concierto caldeando el ambiente con sus temas clásicos de rhtythm and blues de su primera época ("Honey I Need", "Mamma Keep Your Big Mouth Shut", "Big Boss Man"). El sonido impecable y auténticamente garagero. La banda como una locomotora perfectamente engrasada. Y tras los temas de calentamiento llegaron los ansiados (al menos por mi parte) del S. F. Sorrow. Empezaron por un "S. F. Sorrow Is Born" magistral, que sonaba casi idéntico a la versión de 1968. Dick Taylor pisaba pedales de efectos de sonidos para su guitarra y la gente alucinaba en colores. Tras el primer tema del Sorrow llegaron "She Said Good Morning", "I See You", acabando su incursión en la psicodelia con un apoteósico "Defecting Grey".

Después Taylor se colgó del hombro su acústica y sacó su cuello de botella y desgranó unos blueses ("I Can't Be Satisfied", "Blues for Robert Jonson" y "Little Red Rooster"). Entretanto el segundo guitarra soplaba una armónica abrasadora. La gente seguía alucinando. Tras ello la banda volvió al rhtythm and blues de su primera época haciendo un "Monna" espectacular y mezclando su clásico "LSD" con los riffs proto-hard del "Old Man Going" del S F Sorrow para acabar el concierto. Y de bis, su clásico garajero "Rosalyn".


Después se pudo ver a un accesible Phil May vender merchandising, firmar autógrafos y hablar con los fans. Cuando salí del local pude ver la figura solitaria de Phil que se escabullía y se metía en un tranquilo pub cercano. Entonces se me ocurrió que S. F. Sorrow es en realidad Phil May.