jueves, 24 de enero de 2013

THE SILOS - "CUBA" (1987). Incendio de guitarras


Pieza clave del tardío Nuevo Rock Americano (movimiento hoy extinto y al que pertenecieron Dream Syndicate, Green On Red o Long Ryders), las excelencias de "Cuba" desafían al tiempo. Allá por el 87 The Silos sonaban a Uncle Tupelo antes de que éstos y las etiquetas "alt country" y "americana sound" existieran. The Silos abrieron el camino a gente como Wilco o The Jayhawks y grabaron una joya llamada "Cuba", única en su atemporalidad. Porque "Cuba" se podría haber grabado en 1977 o en 1997 o en 2007. En efecto, el cóctel de guitarras candentes que manejan en esta grabación Walter Salas-Humara (neoyorquino de origen cubano, de ahí el título del álbum), Bob Rupe y compañía, invoca a los más venerables clásicos del rock y el folk americano, desde The Band a Neil Young, desde la Velvet Underground a la Creedence Clearwater Revival, desde Gram Parsons a algún desconocido combo punk de la América profunda, desde Dylan a algún ignoto bluesman.



El disco se abre con un auténtico monumento al roots-rock, tan grande como aquella explosión guitarrera llamada "The Days of Wine and Roses" con que Dream Syndicate cerraba el álbum del mismo nombre. Nos referimos a "Tennnessee Fire", un auténtico incendio de guitarras épicas que parecen poner la banda sonora a lo que podría ser una road movie: la letra de la canción nos habla de alguien que huye de un incendio, se supone que metafórico (¿una relación amorosa fracasada?), en Tennessee y se pierde en un laberinto de autopistas interminables con la radio a tope cuando, de súbito, se da cuenta que se está quedando sin gasolina y que "I haven't seen a service station in fifty miles or so". Y todo ello traspasado por el chirriante violín de Mary Rowell que revoluciona las neuronas del oyente y remite al primer álbum de The Velvet Underground.


Le sigue el prodigio melódico de "She Lives Up the Street", con sus coros country, el toque folkie del violín y las guitarras y la voz de Walter que anuncian ya los momentos más melódicos del grunge americano de los 90 (Pearl Jam, sin ir más lejos). En cambio en "For Always" las guitarras se aplacan y dejan su protagonismo al violín de Mary para dibujar un tranquilo fresco de la vida cotidiana ("Everyday I see my wife /.../ I ask her advice/ And when she speaks it's from the heart"). También predomina la calma en "Margaret", una tema acústico que recuerda al folk ácido de unos Grateful Dead o de Syd Barrett en solitario. Vuelve el rock and roll con "Mary's Getting Married" y con "Memories" recordamos a esos Flamin' Groovies del Teenage Head; de hecho la canción, al menos en los acordes, es idéntica al "Yesterday's Numbers" de los Groovies. "Just This Morning" parece un tema de los Wall Of Voodoo pero sin sintetizadores. "Going Round" es una deliciosa balada folk. En "It's All Right" la banda vuelve a retomar el rock de carretera y manta de "Tennessee Fire" y en "All Falls Away" Water Salas nos habla de su genealogía cubana y se permite cantar en un español un tanto defectuoso. El resto de los temas oscila entre el country rock anguloso y las baladas acústicas salvo por ese "Hook on my Lip", un inesperado desgarrón punk.



Estamos, por tanto, ante el disco más recordado de The Silos, una banda que sigue en plena forma y sacando LPs regularmente. Según sus protagonistas, "'Cuba' es uno de esos álbumes que /.../ se ha convertido en una suerte de talismán para los verdaderos fans de la música." Que a nadie le quepa la menor duda: 'Cuba' es un auténtico monumento al rock de raíces norteamericano.