martes, 24 de septiembre de 2013

DESPERADOS: HISTORIAS DE BOURBON Y ROCK'N'ROLL

Salva Makoki


Cuando unos tíos del barrio de Salamanca conocen a otros de Carabanchel pueden pasar dos cosas. Que se den de hostias, o que se soporten, por aquello de los gustos comunes. En este caso, el rock and roll. Esta es la historia de Desperados, una de las mejores bandas de rock que ha dado este país.

Amando Cifuentes (bajo), Rafa Hernández (guitarra) y Juan Luis Vizcaya (batería) ya se conocían. Tocaban en una banda, Octubre. Además, Rafa fue miembro fundador de La Frontera. Por otra parte, del barrio de Rosendo, bajan los hermanos Martín, Guille y Fernando, tras abandonar una banda llamada Números Rojos. Dos macarras de barrio adictos a los Rolling Stones más sucios. A ellos se les une un amigo común, Javi  Encinas -El Moro-, -ex Mermelada, Mamá-, soplando lo que sea, para formar Desperados. Banda de guitarras afiladas y un profundo sabor rockero, que injustamente fue metida en el saco del sonido vaquero. Estando más cerca de los Stones que del Far West.

Póster promocional de la época

Era finales del 85 cuando comenzaba la historia discográfica de la banda. Del fichaje por Tres Cipreses, sale un primer mini-LP, "Desperados" (Tres Cipreses, 1985). En él nos encontramos guitarras aceleradas, compensadas con medios tiempos, ideales para acompañar en una noche de bajón. Como curiosidad para los seguidores, apuntar que en este disco apareció la canción "Doctor Fleming", historia sórdida de prostitutas y clubs, la cual tuvo una continuación en trabajos posteriores.

Cuando le llega la época de la mili a Rafa, lo sustituyen en directo unas veces por Juanma del Olmo (Zombies, Los Elegantes), otras por Julián Infante (Academia Parabüten, Tequila, Los Rodríguez), e incluso por Josele Santiago (Los Enemigos), para una sola ocasión.

Para el recuerdo queda la noche que, tras una loca fiesta de las de los 80, Julito decidió robar el sofá de diseño de un portal de un edificio de alto standing. Y cuando le paró la policía tras la denuncia de una vecina, convenció de la locura de la señora a los agentes de policía y siguió tan eufórico con su trofeo. Cargado por los Desperados, convertidos en porteadores.

En 1986 sale su segundo trabajo "¿Qué Hay de Nuevo Viejo?" (Tres Cipreses, 1986). Ahora ya sí, un larga duración, de catorce temas en versión cassette y doce en vinilo. Para la portada fusilan la foto del "Gloria" (Dunwich, 1966) de Shadows of Knight, y en la contraportada hacen lo propio con el "Aftermath" (Decca, 1966) de sus adorados Rolling Stones. Claro que para los directos homenajean a otro ídolo, Mr. Ray Davies, luciendo chaquetas rojas con solapas negras, inspiradas en The Kinks. Fernando ejerce de líder, quien impone un estricto código de rock ’n’ roll way of life a toda la banda: su modo de actuar, vestir y tocar.



Todos aportan canciones. Rafa rescata su versión de Boris Vian, incluso se atreve a cantarla -"Aullarla" según él- en "Escupiré sobre vuestra tumba". Pero es el tándem Fernando-Amando el que aporta las mejores composiciones. Como "Esto no es América", el hit "La llave maestra", o la extraña "Baile (Sólo parejas)", en la que cuentan la surrealista experiencia de un jovencito Fer, recién llegado de la mili, en un erotic-club teletransportado a los años 50.

Juan Luis Vizcaya abandona el grupo y ya sería para siempre. Un grupo sin bateria, como Los Rodríguez lo fueron sin bajista. Para el disco y algún bolo echan mano de Daniel Parra, que ya había prestado sus baquetas a La Frontera, a Los Nikis, y a unos cuantos más.


En este tiempo mil problemas afectan a la banda. Incluso con su compañía, DRO. Y se dedican a tocar y tocar por todo el territorio nacional. Más que fans arrastran a una parroquia fiel. Cuenta la leyenda que en un bolo, en Galicia, coincidieron en el hotel con unos Héroes del Silencio, en todo lo alto. El director del hotel creyó que lo mejor era tener un comedor para los clientes normales y abrir uno, de los dos que tenía cerrado por temporada baja, para los rockeros, “que seguro que se apañan entre ellos". Los de Madrid están cenando cuando se abre la puerta del comedor y aparecen un montón de melenas al viento, con cara de sorpresa, al ver invadido el que creían su espacio. Así que media vuelta, golpe de cabeza a las melenas y a chillarle al director por tener que compartir mantel con esos. Al pobre hombre no le quedó más remedio que abrir el tercer comedor cerrado. Años después, Enrique Bunbury fue muy amigo de Guille, incluso estuvo tanteando la posibilidad de ficharle para su banda, pero se le adelantó Loquillo.

Llega 1989 y Desperados vuelven a cambiar. Es Carlos Durante, ex-Glutamato Ye-Yé, el que se sienta ahora tras los tambores. Y además, fallece prematuramente su saxofonista, Javi. Más novedades. Vicisitudes de lo más rocambolescas les llevan hasta Pamplona, para fichar por Nola!. Sello discográfico ligado al llamado Rock Radical Vasco.

Un salto al vacío, incierto, pero ilusionante para el trabajo más maduro de la banda. Una ilustración en rosa y negro de Fernando Vicente es el envoltorio del mejor disco grabado por Desperados, "El Golpe" (Nola!, 1989). Diez golpes a la boca del estómago. Las mejores composiciones de Amando, Guille, Rafa, y Fernando, firmadas por toda la banda. Con una producción muy pausada por parte de Ángel Muñoz Alonso, más conocido como el Reverendo (Paracelso, Desmadre 75).

Las camisas con chorreras y los pantalones de campana fueron el estilismo que adelantaron unos años. Esto se refleja también en la elegancia al cantar de Fernando y en el tratamiento de las guitarras. Guille domestica su Fender con maestría y limpia su sonido.



Y por fin llega la versión de los Rolling Stones. Ramón Recio, autor de las letras de Glutamato Ye-Yé y hermano de Patacho, y su chica, Amparo Úbeda, les dan la adaptación del "Dead flowers" que se convirtió en uno de los temas más conocidos de la banda. Para el disco descartaron versiones, de las muchas que hacían en directo. De Marc Bolan, el "Who do you love" adaptada por Víctor Coyote; e incluso el "White light / white heat" de The Velvet Underground. Vuelven a acertar con la elegida.

Además incluyen en el disco, "La tormenta", historia intimista de Fernando, musicada por él en tono semi folk y cuya letra estructura Amando. Llegó a ser otro hit. Graban también "Lejos de aquí" canción de Guille. Incursión en el universo psicodélico Beatle, donde se le da continuidad al tema grabado en el primer mini-LP. Aquella historia de clubes de "Doctor Fleming", ahora con su hermana de protagonista.

Para la presentación del disco, la compañía cita a los medios en la Universal Club de Madrid. Pero en vez de concierto, los presentes se encontraron con un ring de boxeo, y claro… un combate. Nada que ver, que el día anterior Ruiz-Mateos le hubiese dado un capón al ministro Boyer.



Desperados tiene nuevo trabajo "Tan Alto Como Nos Dejen Tan Fuerte Como Podamos" (Nola!, 1990). Vuelven a grabar con Nola! y lo produce Ollie Halsall. Aunque me duela escribirlo graban el peor disco. Falto de ideas, de chispa. Como los últimos Beatles, cada uno mira para un lado. Pero aún así salen destellos de genialidad cuando cruzan las miradas. Sólo así se entiende que entre tanta mediocridad y desgana, surja una flor tan bella como la "Dulce chica triste".

Nueva abandono de las baquetas. Carlos Durante es sustituido por Tony Vázquez. Con el disco rodando en la calle, Guille colabora con unos incipientes Los Rodríguez. Graba con ellos el bajo en su disco de debut, "Buena Suerte" (Pasión, 1991). El “genio” de Calamaro pretendía darle cuatro cuerdas al maestro de las seis. Pero por suerte se impuso la cordura y Guille permaneció fiel a su hermano. Sobre todo a su banda y a sus seis cuerdas.



La formación de Desperados sufrió poderosas convulsiones. La batería cayó en manos de Alfonso Lantero (Ilegales, The Nativos). Rafa y Amando se marcharon y fueron sustituidos por Rafa Kas (Ilegales) a la guitarra y Javi Martínez (Viceversa), al bajo. Era una formación más dura y potente. Más cercana al hard rock, aunque sin perder las señas de identidad. Pero la década traía otros sonidos y el arrinconamiento del rock local como cultura juvenil. Del sonido Malasaña al grunge solo hubo un suspiro y la banda comenzó a verse relegada a un discreto segundo plano, aunque aún seguían actuando. El tiempo se llevó también a Rafa y Alfonso. En su lugar entraron Raúl Martín, a la guitarra, y Ezequiel Martínez, a la batería. Ambos excelentes músicos con apenas dieciséis años. El resultado seguía siendo arrollador. Y los conciertos, aunque más escasos, no faltaban.

En esas el estudio madrileño Trak, donde el grupo grabó sus primeros discos, se plantea, ante la falta de trabajo, producir a grupos que a ellos les gustaban para vendérselos a las grandes compañías. Escogieron a Desperados y les regalaron tres excelentes meses de grabación, sin cortarse de nada. El resultado fue el que en su momento iba a titularse “Hostal Martín”, parodiando el "Morrison Hotel" (Elektra, 1969) de The Doors. Aquel disco tenía un sonido enorme. Una madurez insultante. Y excelentes temas como “Ella tiene que ser”, “La rosa más pálida de la ciudad”, “Corazón de fuego” y una versión del “Starry Eyes” de los Records que la banda tituló “Llama cuanto antes”. Grupo y estudio quedaron enormemente satisfechos y lo ofrecieron a RCA, entonces parte de Ariola, en donde cortaba el bacalao el eximio Paco Martín. Sin embargo, éste, después que le organizaran una actuación para a él y los de su compañía en la que les forraron a copas gratis, hizo el paripé sabiendo que no los iba a fichar. El palo fue demoledor y solo sirvió para que el grupo lo intentara un año más, decidiendo tirar la toalla definitivamente a finales del 93.

En 1997 DRO lanza un CD recopilatorio de los cuatro discos de Desperados. Incluyendo las caras B de los singles del "¿Qué Hay de Nuevo Viejo?" y... nada más. Típica reedición sin información, y con portada de cowboy, como queriendo remachar aquello de grupo de sonido vaquero.



A partir de ahí, Fernando y Guille decidieron pergeñar una versión reducida del grupo que se llamó The Neverly Brothers. Tocaban canciones de los Desperados junto a otros temas y se daba la circunstancia de que en cada actuación invitaban a músicos amigos a tocar un tema propio junto al dúo. Junto a los Neverly actuaron Luis Auserón, Josele Santiago, Julián de Tequila, José María Granados de Mamá y Juanjo y Jorge de P.V.P., entre muchos otros. La sala El Sol, que estaba a punto de cumplir su vigésimo aniversario, propuso al grupo grabar un CD en el que reflejaran aquella aventura. Mil copias fueron las que se lanzaron, lo que a día de hoy hace prácticamente imposible de localizar, "Solos, o En Compañía de Otros" (El Sol, 1995). Se acompañan de Calamaro para versionarle, además de rendir homenaje a Moris, con su "Nocturno de Princesa". Granados, Luis Auserón, Cristina Lliso (Esclarecidos) y el gran Micky, fueron los acompañantes elegidos para la versión grabada de las andanzas de los Neverly. Además recuperan el "Dulce chica triste" con guitarras de Ariel Rot; y un tema de la pareja Amando-Fernando, "El gran Duque Tostado".

En 2010 el sello Trilobite, especializado en vinilos, lo reedita añadiendo la versión de "Ráfagas" de los Bólidos. El vinilo de 180 gramos, se acompaña de nuevas fotos y un texto de Fernando, en el que rememora los días de Neverly ya sin su hermano. Tampoco es fácil de encontrar. Seiscientas copias numeradas a mano.

Guille grabó con Calamaro "Alta Suciedad" (Warner, 1997), "Honestidad Brutal" (Warner, 1999) y "El Salmón" (Warner, 2000). Haciendo también las giras de acompañamiento así como la gira acústica que teloneó a Bob Dylan por España. Después se enroló como corsario de Jaime Urrutia, y finalmente perteneció a la última formación de los Trogloditas. Esto en cuanto a bandas estables. Porque su generosidad le impedía decir no a cualquiera que le pidiese sus cuerdas. Como hizo entre otros con Andy Changó, Javier Ojeda, Pereza o La Frontera.


Fernando Martín, desperado.

Por su parte, Fernando se dedicó a las teclas, pero de escribir, en la sección musical de El País durante años. Y su única incursión en lo musical, actuaciones por garitos aparte, fue el disco que publicó en 2007, titulado "Crononauta" (DRO, 2007), en el que revive, estilísticamente hablando, tiempos pasados. Y en la actualidad anda promocionando, después de haber producido, a un grupo joven y paisano, del barrio que se mueven en aguas tequileras-calamarianas-desperadas, Los Platos Rotos.

Hay intentos de lanzar una caja con la discografía completa de Desperados, incluyendo el nonato. Además de material fotográfico de la banda. Pero al desaparecer el sello Nola! dejó una herencia envenenada en forma de deudas que hacen difícil la cesión de los derechos. Los fans siguen con los dedos cruzados.